A puerta cerrada el diablo se vuelve.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
La confianza da asco
O la bebes o la derramas.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
De tal colmena tal enjambre.
Eso pasa en las mejores familias.
La zorra mudará los dientes, más no las mentes.
Esconder la ignorancia es hacerla crecer.
A cada ermita le llega su fiestecita.
La duda es la llave del conocimiento.
Juego de manos es de villanos.
De lo sublime a lo ridículo no hay más que un paso.
Nunca dejes la certidumbre por la esperanza.
Bestia que no es tonta, sabe quien la monta.
Visitas, pocas y corticas.
Casa sin gobierno, disgusto eterno.
El trabajo sin reposo, convierte a Juan en un soso.
Moza de mesón, no duerme sueño con sazón.
Bien se sabe atrever quien nada tiene que aprender.
Bebe el agua a chorro y el vino a sorbos.
El que escupe para arriba, le cae la saliva en la cara
De sabios es variar de opinión.
El que esperar puede, alcanza lo que quiere.
Desbarata hasta un balín.
Sacar las castañas del fuego.
A cualquier cosa llaman rosa.
A la mujer feliz, la vida le ha de sonreír.
Nada con nada, total nada.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
La ansiada numisma, no se hace ella misma.
Comida que escasea, bien se saborea.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Este es el cuento de María Sarmiento, que fue a cagar y no encontró siento.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
Otoñada segura, San Francisco la procura.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
Con poco viento cae en el suelo torre sin cimiento.
El mejor adorno es, la modesta sencillez.
Es más feliz el que regala que el que recibe.
Hacer pinitos.
Boca cerrada, más fuerte es que muralla.
Mal habiendo y bien esperando, morirme he triste y no sé cuando.
Vísteme despacio que tengo prisa.
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
De lo que no sabes, no hables.
Al ratón que no sabe más de un agujero, el gato le pilla presto.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
El mejor premio es merecerlo.
El que tiene peones y no los ve, se queda en calzones y no lo cree.