Santo Tomé, ver y creer.
El asno que se cree ciervo, al saltar se despeña.
Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.
De centavo en centavo, se hacen las grandes fortunas.
Avellanas con Montilla, almendritas con Jerez, nuececitas con Moriles, y en mi mesa pon los tres.
Todo va a parar al dedo malo.
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
El corazón del avaro se parece al fondo del mar, ya pueden llover riquezas, no se llenará.
La fortuna a los audaces ayuda.
Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
Al mal dar, tabaquear.
A "creique" y "penseque" los ahorcaron en Madrid.
Tienes que tener cuidado con lo que pides porque te lo pueden dar.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
Dicen y dirán que la pega, no es gavilán.
Tales son migas de añadido, como mujer de otro marido.
El que quiera pescar peces, tendrá que mojarse.
Mal se aviene el Don con el Turulaque.
Dar la última mano.
Querer matar dos moscas de un golpe
Cada iglesia tiene su fiesta, y cada ermita su fiestecita.
Compañía del ahorcado: ir con él y dejarle colgado.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
A cada paso, un gazapo.
El llanero es el sincero, y del serrano ni la mano.
Bien parece cuanto en la olla cuece.
Juegan los burros y pagan los arrieros.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
El zorro viejo huele a trampa.
Hombres de noche, muñecos de día.
El que fua a Sevilla perdió su silla.
Pasará, sea lo que sea.
Al perro que tiene dinero se le llama señor perro.
Reyes y mujeres no agradecen.
Cada día pan blanco hace apetitoso el bazo.
Gato escaldo del agua fría huye.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
Un dedo no hace mano, pero sí con sus hermanos.
Variante: El caballo y la mujer, donde se puedan ver.
Antes falta la palabra en la plaza, que el estiércol en la haza.
Hablando mal y pronto.
Al viejo no le falta que contar, ni al sol ni al hogar.
El que peca de modesto, es tirado en un cesto.
El que se apura llega tarde.
El que come y canta algún sentido le falta.
Bocado comido no guarda amigo.
El mal del cornudo, él no lo sabe y sábelo todo el mundo.
Propagación mear no espuma.
Si con el chocolate no te quieres quemar, déjaselo a otro paladear.
Dame pan y llámame perro.