Cuando Junio llega, prepara la hoz y limpia la era.
Resbalada no es caída, pero es cosa parecida.
Beso, queso y vino espeso.
Al mal torero, hasta los cuernos le molestan.
Esta es la gota que derramo el vaso.
Quien desparte lleva la peor parte.
La reflexión consigue tantas victorias como la precipitación consigue derrotas.
Escatimar y dar a putas.
A la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero.
Cuando en Abril truena, noticia buena.
De buena casa, buena brasa.
A falta de olla, pan y cebolla.
No está toda la belleza, por fuera de la cabeza.
El chocolate excelente, para poderse beber, tres cosas ha menester: espeso, dulce y caliente.
Si yo tuviera una escoba cuantas cosas barreria.
Todos los santos tienen octava.
Más da el duro que el desnudo.
De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
Una buena reputación es como un ciprés, que, una vez cortado, jamás da ya ramas.
Amigo viejo, tocino y vino añejo.
A un burro le hacían obispo y lloraba.
El ahorro es santo porque hace milagros.
Un garbanzo no hace puchero, pero ayuda al compañero.
Pan, que en la boda de un cojo lo dan, pero no a todos los que van.
Un mes antes y otro después, es invierno de verdad, que es cuando llegan los dos hermanos, moquito y soplamanos.
De queso, un pedazo, y que te dure todo el año.
Boca ancha, corazón estrecho.
A la col, tocino; y al tocino, vino.
Vino mezclado, vino endiablado.
Al hablar como al guisar, su granito de sal.
El sastre de fama, conoce la trama.
Dinero de suegro, dinero de pleito.
Si en verdad eres estrella, no te alumbres con tea.
Volverse la albarda a la barriga.
Es un loco quien su mal achaca a otro.
Al que nace barrigón, aunque lo fajen de niño.
La polla que se apendeja, la agarra la comadreja.
Ya no bebo vino, porque me cuesta dinero; pero siendo de balde, echa vino tabernero.
La necesidad al menesteroso le obliga a ser mentiroso.
Muchas gotas que caen entre la taza y los labios.
Dijo el jamón al vino: aquí te espero, buen amigo.
Costumbre mala, desterrarla.
Chico pueblo, grande infierno.
Dame consejos sanos y dinero para ejecutarlos.
A la sombra de un hilo, se la pega una mujer a su marido.
Dos capitanes hunden la nave.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
Hay cabalgadura que le viene grande su herradura.
Dichoso Adán que no tuvo suegra.