En cualquier sitio se cuecen habas.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
El ojo del amo engorda al caballo.
Padecer cochura por hermosura.
Calenturas otoñales, o muy largas o mortales.
Pajaro que comió, voló.
A cada lechón le llega su noche buena.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
¡Qué lindo don Diego, si no fuera muerto!.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
Muchachada que nace barrigón, ni que lo fajen Chiquita.
De cuando en cuando, al desgaire, echa una canilla al aire.
De la mar, el mero; y de la huerta, el puerro.
La fortuna es de vidrio y se quiebra con cualquier golpecillo.
La esperanza es el pan de los pobres.
En llegando a San Andrés, invierno es.
Adonde va el violín, va la bolsa.
Más pija que el Don Bosco.
Quien compra ha de tener cien ojos; a quien vende le basta uno solo.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
El árbol deshojado es el amante de los ciclones.
A chica boca, chica sopa.
El habar de Cabra se secó lloviendo.
Dar limosna con tambor, no agradece Nuestro Señor.
Otra cosa es con guitarra
Algo se pesca_ Y llevaba una rana en la cesta.
Al amigo falso, tómelo el cadalso.
Dios aprieta pero no ahoga.
Aire de Levante, agua delante.
Siempre habla un cojo cuando hay que correr.
La fortuna es ciega y no sabe con quien juega.
Siembra por San Lorenzo los nabos, y llenarás el carro.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
El corazón del ñame solo lo sabe el cuchillo.
O jugamos todos, o se rompe la baraja.
A consejo ido, consejo venido.
Zamarras y sermones no son para el tiempo de calores.
Dueña que mucho mira, poco hila.
Buen amigo es el dinero.
De necios es huir de consejos.
Cuando veas al erizo comiendo madroños, entrado está el otoño.
Mujer asomada a la ventana o es puta o esta ENAMORADA.
Solterón y cuarentón, ¡que suerte tienes ladrón!
Nada necesita quien tiene bastante.
No se puede sopear con gorda, ni hacer taco con tostada.
El sabio calla, el tonto otorga.
Estornudos y frailes, salen a pares.
Con remiendo del mismo paño echaras atrás el año.
Por más largo que sea el pico no llega a los ojos.
El vino debe tener tres prendas de mujer hermosa: buena cara, buen olor y buena boca.