Barriga caliente, cabeza durmiente.
El árbol con fronda amiga, buena sombra nos prodiga.
Al romero que se le seca el pan en el zurrón, no le tengas compasión.
A cada paje, su ropaje.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
Después de la victoria, aprieta el casco.
Botellita de Jerez, todo lo que me digas será al revés.
Cuando el tabernero vende la bota, o sabe a la pez o esta rota.
Aunque el tonto coja la vela, ésta se apaga y el tonto queda.
Para mi cualquier petate es colchon.
Muchas candelitas hacen un Cirio.
Cuando te den la vaquilla, acude con la soguilla.
Esto vale lo que un ojo de la cara.
Ni tan calvo ni con dos pelucas: ni tanto ni tan poco.
Debo, no niego; pago, no tengo.
La peseta, la vela y el entierro por donde quiera.
Tumbando y capado.
Para la mi santiguada, que de donde vino el asno venga la albarda.
Antes se llena el cuajo que el ojo.
A la bota, darla el beso después del queso.
Para presumir hay que sufrir.
No hay tonto para su provecho.
El otoño verdadero, por San Miguel el primer aguacero.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
A fullero, fullero y medio.
Hombre chiquitín, alcahuete y saltarín.
Te conozco, pajarito.
Hacer el primo.
Bolsillo vacío, trapo le digo.
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
Anda con tiento cuando tengas de cara el viento.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
Chapucero es el barbero que deja rasposo el cuero.
Hermosura sin talento, gallardía de jumento.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
En otoño, pan de ayer, vino de antaño y caldito a diario.
Un diablo bien vestido, por un ángel es tenido.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
Mas trucho que el cacun vendiendo josting.
El zapatero, juzgue de su oficio y deje el ajeno.
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
Zapateador que bien zapatea, bien se menea.
Al toro hay que agarrarlo por los cuernos.
A quien se casa viejo, o muerte o cuernos.
Al roto, patadas y porotos.
Mujer con bozo, beso Sabroso.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
La comida del hidalgo: poca vianda y mantel largo.
Molino cerrado, contento el asno.
Moza hermosa, con dinero; yo, forastero, ¿y a mí me la dan?. Trapalán, trapalán.