Variante: A buen hambre, no hay mal pan.
¿Qué mayor desconsuelo que mucho peine y poco pelo?.
Unos siembran el pan y otros lo cogerán.
A caballo corredor y hombre reñidor poco le dura el honor.
El vino en jarro cura el catarro.
Barbero que no sea parlero, no lo hay en el mundo entero.
Camarón que se duerme amanece en el mercado.
Obra a destajo, no vale un ajo.
El avaro, por gastar poco, aunque todo lo tiene, carece de todo.
La manda del bueno no es de perder.
Necio que calla por sabio que pasa.
Mas pesado que un biberón de mondongo.
El sol de Marzo temprano, es muy bueno para los campos.
Botella vacía y cuento acabado, no valen un cornado.
Boca que no habla, Dios no la oye.
Hasta el mejor peluquero, te puede rayar el cuero.
El que más mira menos ve.
Refranes que no sean verdaderos, y Febreros que no sean locos, pocos.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
Quien con el viejo burlo, primero rió y luego lloró.
Quien milagros busca, con el diablo se topa.
No te creas caballero porque te llamen don Dinero.
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
Pasa más hambre que un maestro de escuela.
Después de la remolacha, ni vino ni muchacha.
La fortuna enloquece a lo mismos que favorece.
Agua de turbión, en una parte pan y en otra non.
Tengo una buena capa, pero está en Francia.
La casa de Celestina, todos la saben y nadie la atina.
Nada tiene al que nada le basta.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
Antes perderá el hombre el diente que la simiente.
El que apunta a la luna disparará más alto que el que apunta a un estercolero, aunque no de en el blanco.
El corazón manda en los ojos, y les hace trampantojos.
A cada uno le parece pesada su propia cruz.
Yo como tu y tu como yo, el diablo nos junto.
Si al anochecer relampaguea, buen día campea.
Buey hermoso, no es para trabajo.
Hacer una cosa en un avemaría.
A mal que no tiene remedio, no hay más que ponerle buena cara.
Caballo hermoso, de potro sarnoso.
Este anda más perdido que el hijo de la llorona.
Cerner, cerner, y sacar poca harina.
Arriba, siempre arriba, hasta las estrellas
Meterse en la boca del lobo.
Guarda pan para Mayo y leña para Abril, que no sabes el tiempo que ha de venir.
Secreto dicho a mujer muy pronto se ha de saber.
Al fregar los platos solo acuden los mentecatos.
Obremos a no ver, dineros a perder.