La Luna no es pan de horno
Es mejor callar que con tontos hablar.
Criada trabajadora hace perezosa a la señora.
Prefiero vestir santos que desvestir borrachos.
Dime con quién andas y si está buena me la mandas.
Serio como perro en bote.
Alla va el niño, donde le tratan con cariño.
Obra acabada, a dios agrada.
De baldón de señor, o de marido, nunca zaherido.
La letra mata, su sentido sana.
Manchando el nombre de Cristo, algunos hacen buen pisto.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
La olla en el sonar, y el hombre en el hablar.
A agentes y consintientes, la misma pena se debe.
No preguntes que el tiempo te lo dirá, que no hay cosa más bonita que el saber sin preguntar.
A buen árbol te arrimas, buena sombra te cobija.
Quien murió buscando gloria, no disfruto la victoria.
Llegar y besar el santo.
Más vale que la bolsa sienta el dolor que no el corazón.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
La bendición del Señor trae riquezas, y nada se gana con preocuparse.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
Como flores hermosas, con color, pero sin aroma, son las dulces palabras para el que no obra de acuerdo con ellas.
Hacienda que otro gano poco duró.
La necesidad es la madre de la imaginación.
Se heredan dinero y deudas
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
Ni hermosa que mate, ni fea que espante.
Cita de uno de los "Proverbios y Cantares" de Antonio Machado
A falta de olla, pan y cebolla.
Más claro, agua.
La que de treinta no tiene novio, tiene un humor como un demonio.
Quien no llora, no mama!
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
Lo que la mujer no hace por amor, lo hace por despecho.
La risa va por barrios.
A la mujer buena, todo el cariño es poco.
Quien salud no tiene, de todo bien carece.
Abril, lluvias mil.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
Tarde roja y negra mañana alegran al peregrino
Es medio sorda, le decís sentate y se acuesta.
Zapatero haz tus zapatos, y déjate de otros tratos.
Obra común obra de ningún.
A quien nada vale, no le envidia nadie.
El vino es la ganzúa de la verdad.
Fiar de Dios el alma, más no la capa.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
A Dios rogando y con el mazo dando.