A quien Dios quiere bien, la casa le sabe.
Mal largo, muerte al cabo.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.
Come santos, caga diablos.
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
A quien presta nada le resta.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
En el pecado se lleva la penitencia.
Muerto que no hace ruido, mayores son las súas penas.
No hay viejo sin dolor.
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
Asno de dos, válgale Dios.
Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
A casa de tu tía, más no cada día.
La alegría es el mundo de la libertad
Alegría y tristeza muerte acarrean.
Amor comprado, dale por vendido.
Por San Matías igualan las noches con los días y pega el sol en la umbrías.
Aquí morirá Sansón y cuantos con él son.
O Corte o cortijo.
Solo se acuerdan de Santa Bárbara, cuando truena.
Iglesia de moda en otros días, cátala ahora vacía.
Ni boda sin canto, ni mortuorio sin llanto.
De lo vedado, un solo bocado.
Dios está en todos lados pero atiende en la capital.
Donde lloran esta el muerto.
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
La zorra suele predicarle a las gallinas: hermanas mías.
En la casa donde no hay gobierno, a pellizcos se va un pan tierno.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
Nadie va al abogado que venga desconsolado.
La alegría es don de Dios y bondad del corazón.
Mientras dura, vida y dulzura.
Dolor de mujer muerta dura hasta la puerta.
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
Alábate cesto, que venderte quiero.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Variante: Suegra, abogado y doctor, mientras más lejos mejor.
En Febrero, un día al sol y otro al brasero.
De casa que amanece a mediodía, guárdenos Dios y Santa María.
Cada quien, con su cada cual.
A candil muerto, todo es prieto.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
El vivo a señas y el tonto a palos.
Casa vieja todo es goteras.
Olla tiznada, bien es guisada.
De los muertos no se hable sino bien.
Ante todo, mucha calma. (Siniestro Total).
Asno con hambre, cardos come.