A la que te criaste, te quedaste.
Acabada la misa, se parten las obladas.
En la cárcel y en la cama, verás bien quien te ama.
Las mujeres son como las veletas: solo se quedan quietas cuando se oxidan.
La mujer golosa o puta o ladrona.
Quien vive de recuerdos, vive entre muertos.
El hijo que sale al padre, saca de duda a la madre.
La gloria no es galardón, cuando es soberbia y pasión.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
La mujer compuesta grita al marido de otra puerta.
Cuando la Candelaria plora, el invierno fora. Y si no plora, ni dentro ni fora.
No hay corazón tan triste como una bolsa sin dinero.
La ventura es paño que poco dura.
Olla sin tocino y mesa sin vino, no valen un comino.
Boda mojada, novia afortunada.
Justo es que temas al que teme a la pobreza.
Amor de madre, que todo lo demás es aire.
Al alcalde y a la doncella, no les diga nadie: "Si yo quisiera.".
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
Con salud, lo hay todo; sin salud, no hay nada.
Consejo tardío, consejo baldío.
Mujer mayor, es la mejor.
La Justicia entra por casa.
La memoria de los justos es una bendición, pero la fama de los malvados será pasto de los gusanos.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
A santos viejos no se les prenden velas o Santo viejo no hace milagro
Una mentira, madre es de cien hijas.
Justicia humana claudica, pero mi Dios sí la aplica.
San Antón mete las mozas en un rincón y San Sebastián las saca a pasear.
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
Vive tu vida y no la de los demás.
El toro y el vergonzoso poco duran en el coso.
Detrás de las nubes, siempre brilla el sol.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
Más vale guerra abierta que paz fingida.
Mujer, viento y ventura, pronto se mudan.
El que calla, no dice nada.
Está como la reina mora que a veces canta y a veces llora.
La amante ama un día, la madre toda la vida.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
Por Santa Lucía achica la noche y agranda el día.
Los enemigos del hombre son tres:Suegra,cuñada y esposa.
Barre la nuera, lo que ve la suegra.
Sal a la puerta y dila puta tuerta.
Un niño sin padre es como una casa sin techo.
El padre desvergonzado, hace al hijo mal hablado.
Casa sin moradores, nido de ratones.
Infierno y gloria, dos nombres en discordia.
¿De dónde eres, hombre?. De la aldea de mi mujer.