No es lo mismo hablar con el torno que con las monjas.
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
¿Nada?. Poca cosa para ser asada.
Agua de mañana y concejo de tarde, no es durable.
No hay más sordo que el que no quiere oír.
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.
La curiosidad anda en busca de novedad.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
En gran casa, gran gasto se amasa.
Hombre sin dinero, lobo sin dientes.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
El odio es motivo de disensiones, pero el amor cubre todas las faltas.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
Puta y fea, poco putea.
Lo que a los pobres des prestado es y a buen interés.
La suerte está echada.
Las lagrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho.
Mujer de treinta y sin Nene, no sabe que lo tiene.
La muerte nos iguala a todos.
Favores: quien menos los merece, menos lo agradece.
Aceite, hierro y sal, mercaduría real.
Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
Nadie experimenta en cabeza ajena.
Oír, ver y callar, son cosas de gran preciar.
Quien mucho desea, mucho teme.
Edificar sobre arena no es buena labor.
De padre carpintero, hijo zoquete.
Burro prestado termina con el lomo chollado.
Si tienes un amigo, visítalo con frecuencia pues las malas hierbas y las espinas invaden el camino por donde nadie pasa.
Oculta el bien que haces, imita al nilo que oculta su fuente.
Buena razón quita cuestión.
Por males de nervios nunca se tocó a muerto.
Juramentos de amor se los lleva el viento.
Nadie fue escaso para quien bien quiso.
Si no valiese por testamento, valga por codicilo.
Alábate, mierda, que el río te lleva.
Pelearte, mejor con los parientes que con los vecinos.
A los audaces la fortuna les ayuda.
Amor hecho a la fuerza no vale nada
Más vale la seguridad, que la policía.
A quien mucho tiene, más le viene.
Con el favor no te conocerás, sin él no te conocerán.
Hágase la diligencia y obra Dios como quiera.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Mientras la mujer grande se agacha, la chica barre la casa.
Ganado suelto bien retoza.
Bailar sin son, o es gran fuerza o es gran afición.
Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.
Burro que piensa bota la carga.