Allí perdió la dueña su honor, donde habló mal y oyó peor.
El que no tiene amigos, tema a los enemigos.
La esposa, siempre parca, no debe serlo con el marido
Si el ocio te causa tedio, el trabajo es buen remedio.
La que de treinta no sacó novio, tenga el humor del demonio.
Cada uno habla como quien es.
La mentira es justa cuando, por hacer bien, la verdad se oculta.
Más vale poco que nada.
No amamos a una mujer por lo que dice, amamos lo que dice porque la amamos.
A la mujer feliz, la vida le ha de sonreír.
Si Dios no te ha dado gloria, confórmate con la fama.
Estar armado hasta los dientes
Yerro es tomar oficio ajeno y dejar el propio.
Arco en el cielo, agua en el suelo.
En enero, enciende la abuela el brasero.
Quien ama a Beltrán ama a su can.
El corazón del avaro se parece al fondo del mar, ya pueden llover riquezas, no se llenará.
Los amigos se conocen en las ocasiones.
No hace plata quien más suda, si la suerte no le ayuda.
Aceite y romero frito, bálsamo bendito.
Solo me queda concluir en que, cada día que pasa, estás más cercana nuestra muerte, por eso vivamos cada día con intensidad como si fuese el último.
Ajo sal y pimiento y lo demás es cuento.
El que da lo que tiene en vida, que coja la bolsa y pida.
Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.
Bastante colabora quien no entorpece.
A cualquier dolencia, es remedio la paciencia.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
Con salud y dinero, hago cuanto quiero.
Donde el gusto falta, nada valen el oro y la plata.
En casa como porquero, y en la calle, caballero.
El honor y el ocio no suelen ser buenos compañeros.
Quien va a almorzar no invitado, es que no ha desayunado.
Nadie tan pobre murió que más pobre no nació.
A la ocasión la pintan calva.
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
Ruego de Rey, mandato es.
Los pecados son cadena, unos eslabones a otros se agregan.
A las diez deja la calle para quien es. Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Bien muere, quien bien vive.
No es noble quien lo es, sino quien lo sabe ser.
Codicia mala, el saco rompe.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
¡Sálvese el que pueda que la barca esta haciendo agua!
Quien de valor hace alarde, tiene mucho de cobarde.
Casada que va a fiestas, cuernos en cestas.
Cielo empedrado a las veinticuatro horas mojado.
Si escuchas a ambas partes, se hará en ti la luz; si escuchas a una sola, permanecerás en las tinieblas.
El encanto de las cosas es que siendo tan hermosas no conocen que lo son.
A buenos ocios, malos negocios.
A San Simón y San Judas, dulces son las uvas.