El catalán de piedras hace pan.
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
Razones sacan razones.
Si no tienes dinero, pon el culo por candelero.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
La espuela chuza más bueno, cuando el caballo es ajeno.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Fiar, en Dios y en otro no.
Uno hizo la calza, y otro se la calza.
La hija a quien la pidiere, el hijo se mirará a quién se dará.
Para cajón de muerto, cualquier palo es bueno.
Las cosas no se arreglan con palabras elocuentes.
Cuando el río suena, agua lleva.
Nadie ponga al fuego su olla vacía esperando que el vecino se la llene de carne.
A cada rey su trono.
Mientras cuentas las estrellas te rodea la oscuridad más profunda
Ea, que hago barato: ¡lo que vale tres, lo doy por cuatro!.
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
El viejo que se cura, cien años dura.
El diablo nunca duerme.
No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
El mal oficial le echa la culpa a la herramienta.
No es posible defenderse del aburrimiento
El hombre sabio instruye sin utilizar las palabras.
Las bendiciones nunca vienen en pares, y los infortunios nunca vienen solos.
No te deseo suerte porque esto no es lotería, el que sabe sabe y el que no, que Dios lo bendiga.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Mejor una palabra que serene a quien la escucha que mil versos absurdos.
Quien frena la lengua conserva a sus amigos.
La ansiada numisma, no se hace ella misma.
A todo porco lle chega o seu san martiño.
A quien el vino no plazca, Dios le quite el pan.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
El que no chilla, no mama.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
Lentejas, comida de viejas.
Las aguas quietas, corren profundas.
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
Quien de paja su casa ha hecho, témale al fuego.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
Si las vigas de arriba están mal, las de abajo otro tal.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
El día más claro llueve.
La edad no juega ningún papel salvo en los quesos.
Bendita sea la herramienta; que pesa, pero alimenta.
Si andas por el camino extraño, no te alces mucho el sayo.
Quien bien imagina, llámese adivina.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces.
El hombre puede pasar por sabio cuando busca la sabiduría; pero si cree haberla encontrado es un necio.