El amor y la luna se parecen: menguan cuando no crecen.
Las lágrimas de una viuda rica se secan pronto.
Al hombre inocente, Dios le endereza la simiente.
Lo malo sin maestro se aprende.
Ahogarse hasta en un vaso de agua.
Septiembre muy mojado, mucho mosto pero aguado.
Haciendo de sobrino quematela al fuego y llevatela al rio.
El hombre de carácter atraviesa mil ríos sin mojarse los zapatos
Malas nuevas, como el rayo llegan.
Morir sin perecer, es presencia eterna.
Poco dinero, poco sermón.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Mayo que fuere ventoso, todo fruto hace sabroso.
Mucha agua en la otoñada, poco trigo y menos cebada.
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
El perdón sobraría donde el yerro falta.
Alegría amagada, candela apagada.
El que hoy te compra con su adulación mañana te venderá con su traición.
Dejar al gato con el pescado.
Al catarro, con el jarro.
El que tenga la cola de zacate, que no se acerque a la lumbre.
Encontrar al perro en la olla
Alfayate sin dedal, cose poco, y eso mal.
Consejo de padre, guárdelo el hijo con siete llaves.
Si culo veo, de culo me da deseo.
Amor loco, yo por vos, y vos por otro.
El corazón triste, riendo muere y llorando vive.
Al que al cielo escupe, en la cara le cae.
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
No bastan estopas para tapar muchas bocas.
Palo porque bogas y palo porque no bogas.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
Pan de días dos, vino de años tres, y Venus, cada mes.
Pompa vana: hoy hojas marchitas lo que ayer rosa galana.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
Los tontos consiguen las mejores cartas
Por San Martino, mata el pobre su cochino.
Al asno y al mulo, la carga al, culo.
La verdad, aunque severa, es amiga verdadera.
Árbol copudo da sombra, aunque no dé fruto.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Al pez, una vez.
Eso es harina de otro costal.
Frío en el invierno y calor en el verano, eso es lo sano.
Rosquilla de monja, fanega de trigo.
Líbrame Dios del mal duro, que del leve yo me curo.
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
A cualquier cosa llaman rosa.
Una variante sería "Quién juega con fuego se termina quemando.
Asno de gran asnedad, quien pregunta a una mujer su edad.