Remo corto, barca pequeña.
La ciencia siempre es decente, y la ignorancia insolente.
El vino y la mujer se burlan del saber.
No puedes privar alagua de correr y a los perros de ladrar.
El mundo es una rosa, huélela y pásala a tu amigo
La voz que el culo emite, no hay arrastre de silla que lo evite.
El que está a las duras, está a las maduras.
En Constantina cuando no llueve, llovizna.
Gracias que hacen pero no la ven.
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
Ojos dulces y apacibles, pero hay cosas más tangibles.
El que tiene las lagrimas hondas, que empiece llorar temprano.
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
Las ofensas se escriben en el mármol, los beneficios sobre la arena.
Ni un dedo hace mano, ni una golondrina verano.
La blanda respuesta la ira quiebra, la dura la despierta.
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.
Lo que hiciere la diestra, no lo sepa la siniestra.
Cuando la lengua se sale de madre, ¡adiós padre!.
La cortesía exige reciprocidad.
Dinero de canto, se va rodando.
Al hombre y al oso, lo feo lo hace hermoso.
Donde humo sale, fuego hay.
Navarro, ni de barro
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
Las penas, con un cullillo de palo degüellan.
Quien tiene compañero, tiene amigo y consejero.
Otro gallo le cantara.
Ser bueno, a veces no es tan bueno.
Mejor haber soplado con fuerza, que tener la boca quemada.
A mal que no tiene remedio, no hay más que ponerle buena cara.
No existe cosa escondida que con el tiempo no sea bien sabida.
El vencido, vencido, y el vencedor, perdido.
De padres asientos, hijos taburetes.
Cantando se van las penas.
A siervos y a reyes, da Dios unas mismas leyes.
Las llamas se elevan más cuando cada uno les echa leña.
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
Amor de puta y fuego de aulagas si presto se enciende, presto se apaga.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
No hagas leña del árbol caído.
El casa del muerto cada uno llora su duelo.
Lo que te dice el espejo no te lo dice tu hermana carnal.
Acude a tu oficio, que todo lo demás es vicio.
Amor viejo, pena pero no muere.
Sarna con gusto no pica.
Quien hijo cría, oro cría.
Mientras uno calla, aprende de los que hablan.
Pan con ojos y queso sin ellos.
Obra bien y espera; que Dios es el que premia.