A donde las dan, allí las toman.
El hombre tiene un origen y un destino... A menos que lo recuerde, perderá ambos.
El sabio no dice lo que sabe y el necio no sabe lo que dice.
El jorobado no ve su joroba
Planta, siembra y cría, vivirás con alegría.
Hacérsele a uno el campo orégano.
El que cada día va bien, el domingo no tiene que poner.
Quien nada pide, nada recibe.
Existe la falsificación debido a que existe algo que es real.
Vivos y muertos, todos al "huerto".
Voz del pueblo, voz de Dios.
La uva de Torrentes ni la comas ni la des; para vino buena es.
A buenos ocios, malos negocios.
En una empresa orientada a los productos estándares, uno es tan inteligente como el competidor más tonto.
Olla reposada, no la come toda barba.
El borracho fino, después del dulce, vino.
El tiempo es un gran maestro y pone en su lugar muchas cosas
Toma el tiempo conforme viene, pues otra cosa no puedes.
Siempre que llueve, escampa.
Ningún burro tropieza dos veces en la misma piedra.
Buena es la costumbre en el bien.
Vale más tomar agua con un amigo que néctar con un enemigo
El ojo del amo hace más que sus manos.
El que no cae no se levanta.
La pera y la doncella, la que calla es buena.
Moza que se asoma a la ventana a cada rato, quiere vender barato.
Idos y muertos es lo mesmo.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
El ojo quiere su parte
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
Continua gotera orada la piedra.
Si la nube es negra, cuídate de la piedra.
Celosillo es mi marido y yo me río, porque cuando él se va, yo ya he venido.
El trabajo del pensamiento se parece a la perforación de un pozo: el agua es turbia al principio, más luego se clarifica.
Al flojo cavador, meterlo en medio, y grande azadón.
Al que le van a dar le guardan y si esta frio se lo calientan
Oficio que no sustenta tu vida, dale despedida.
Muchas gotas que caen entre la taza y los labios.
Mal reposa la vida dudosa.
Amor sin sacrificio, más que a amor, tira a fornicio.
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Relámpago al oriente, agua al día siguiente.
Si la socia no come, y no bebe el socio, no tendrán fuerzas para cumplir con el negocio.
El hombre es para el hombre un espejo.
O te aclimatas, o te aclimueres.
La sardina y el huevo a dedo.
Un granuja es suave como el algodon; un estúpido es duro como el hierro.
Ir por leña y volver caliente, le ocurre a alguna gente.
Tal queda la casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.
Cuerpo sano, mente sana.