El viejo que se cura, cien años dura.
La espuela chuza más bueno, cuando el caballo es ajeno.
No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
El diablo nunca duerme.
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
La ansiada numisma, no se hace ella misma.
A quien el vino no plazca, Dios le quite el pan.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
Quien de paja su casa ha hecho, témale al fuego.
El día más claro llueve.
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
El mal oficial le echa la culpa a la herramienta.
Lentejas, comida de viejas.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
A todo porco lle chega o seu san martiño.
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.
Las aguas quietas, corren profundas.
Quien bien imagina, llámese adivina.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
Oro en manos de pobre, parece cobre.
Bendita sea la herramienta; que pesa, pero alimenta.
Muy bueno no puede ser quien indulgente no es.
No hay cielo sin nubes, ni paraíso sin serpiente.
Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.
Renegad de viejo que no adivina.
Bolsa llena, quita las penas.
Del ahogado, el sombrero.
Oye, ve y calla, y con nadie tendrás batalla.
Por San Lucas siembra habucas; siembra pocas y cogerás muchas.
Como no son tuyos los zapatos, que tiras por el barro.
Donde no alcanza el viejo, alcanza el tejo.
Come, que de lo yuyo comes.
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
A cada cosa le llega su tiempo.
Día de San Martino, todo mosto es buen vino.
La vida es grata, a quien bien la acata.
Hacer caldo gordo a escribas y fariseos.
Dar de comer al diablo.
Las lentejas y la carne de oveja, el que quiere las toma y el que no la deja.
Baila Antón según le hacen el son.
Fue por lana y salió trasquilado.
La mujer y la guitarra, antes de usarla, templarla.
Dios aprieta pero no ahoga.
Leña de romero y pan de panadera, la bordonería entera.
En tiempo de verano, el capote con su amo.
Principio quieren las cosas.