Santa tú y santo yo, el diablo nos juntó.
En seco o en mojado, por San Lucas ten sembrado.
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
Tras buen soplo, buen sorbo.
La palabra es playa, el silencio oro.
Quien se quemare, que sople.
Nada abriga mejor que el calor de una sonrisa.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
El que calla, otorga.
Todo problema tiene una solucíon.
Un clavo saca a otro clavo.
Una buena fuente se conoce en la sequía y un buen amigo en la adversidad.
Tan puta es el que las da como el que las toma.
Cuando el sol se da la vuelta, a la mañana siguiente el agua llega a los pies
Palabra de boca, piedra de honda.
Cual el tiempo, tal el tiento.
Cuando el sol se pone cubierto, o lluvia o viento.
El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.
Perdona, antes de que el sol se ponga.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
El sol de Marzo, da con el mazo.
Cada día sale el sol, se vea o no.
Sacar lo que el negro en el sermón: los pies fríos y la cabeza caliente.
Amistad del poderoso, sol de invierno y amor de mujer, duraderos no pueden ser.
Detrás de la tormenta brilla el sol.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
Al alba de puerco, que da el sol a medio cuerpo.
Olla quebrada, olla comprada.
Otoñada segura, San Francisco la procura.
Olla todos los días, a un santo cansaría.
El solo querer es medio poder.
¡Sálvese el que pueda que la barca esta haciendo agua!
Nada con nada, total nada.
El que se brinda se sobra.
Al pan, pan. Al vino, vino.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro.
Agua de sierra, y sombra de piedra.
Por Santa Cruz, toda vida reluz.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
Zumo de uvitas suaves, ¡qué bien sabes!.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
De tal jarro, tal tepalcate.
Sapos cantando, buen tiempo barruntando.
Favor del soberano, lluvia en verano.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
Lo que se hace de noche sale de día.
No hay sábado sin sol, ni mocita sin amor, ni viejo sin dolor.
Poda para los Santos aunque sea con un canto.