Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
De solo aire no vive nadie.
Cuando llueve y hace sol, sonríe Nuestro Señor.
Haz tu casa al solano y vivirás sano.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Al mal tiempo, buena cara.
Hoy arreboles, mañana soles.
Cada palo que aguante su vela.
Al sonar el pedo, solo queda un rostro serio.
No quieras tapar el sol con un dedo.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
Helada sobre lodo, agua sobre todo.
Lo que Dios no da, Salamanca no presta.
Calva buena, luna llena.
Maestre por maestre, seálo éste.
Cali es cali y lo demás es loma.
Cuando el sol se pone rojo es que tiene agua en el ojo.
El tiempo es oro, la salud tesoro.
En seco o en mojado, por San Lucas ten sembrado.
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
La palabra es playa, el silencio oro.
Quien se quemare, que sople.
El que calla, otorga.
Palabra de boca, piedra de honda.
Cual el tiempo, tal el tiento.
Cuando el sol se pone cubierto, o lluvia o viento.
El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.
El sol de Marzo, da con el mazo.
Cada día sale el sol, se vea o no.
Amistad del poderoso, sol de invierno y amor de mujer, duraderos no pueden ser.
Detrás de la tormenta brilla el sol.
Al alba de puerco, que da el sol a medio cuerpo.
Olla todos los días, a un santo cansaría.
Olla quebrada, olla comprada.
El solo querer es medio poder.
Nada con nada, total nada.
El que se brinda se sobra.
Agua de sierra, y sombra de piedra.
Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro.
Por Santa Cruz, toda vida reluz.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
De tal jarro, tal tepalcate.
No hay sábado sin sol, ni mocita sin amor, ni viejo sin dolor.
Poda para los Santos aunque sea con un canto.
Favor del soberano, lluvia en verano.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
Agua y luna, tiempo de aceituna.
A comida de olido, pago de sonido.