La soga quiebra por lo más delgado.
Septiembre, o seca las fuentes o se lleva los puentes.
Del agua mansa líbreme Dios que de la brava me libro yo.
Todos estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde.
El dar y el tener, seso ha de menester.
Agua de fuente, sana y transparente; agua de laguna, enfermiza y turbia.
A tal señor, tal honor.
El día de San Bernabé dijo el sol: aquí estaré.
Como el espigar es el allegar.
Ni santo sin estampa, ni juego sin trampa.
Buen compañero, solo Dios del cielo.
Pasa la tormenta y desaparece el malvado, pero el justo permanece firme para siempre.
El viento de la adversidad no sopla jamás sobre el reino de la sabiduría.
El rico come "sudao", y el pobre sudando.
Noche toledana. (Irse de farra).
A caballo ajeno, espuelas propias.
Miel sobre hojuelas. (para indicar que algo es muy bueno)
No te fíes de la fortuna, mira que es como la luna.
Si del sur el viento es, botas de agua a los pies.
A buen árbol te arrimas, buena sombra te cobija.
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.
Al cielo nadie va con ojos secos.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
Otoñada de San Mateo, puerca vendimia y gordos borregos.
Mal es acabarse el bien.
Perdona al ofensor y saldrás vencedor.
La reflexión consigue tantas victorias como la precipitación consigue derrotas.
Lo poco es poco, pero nada es menos.
Amor de madre, que todo lo demás es aire.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
Quien al molino va, enharinado saldrá.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
Hablar en plata blanca.
Bien está lo que bien acaba.
Predicar en desierto, sermón perdido.
Jarro de cristal o de metal o de plata, no refresca el agua; el mejor jarro, es el de barro.
El viejo pone la viña y el mozo la vendimia.
El árbol que no da frutos, da leña.
Cada pelo hace su sombra en el suelo.
Arreboles al ocaso, a la mañana el cielo raso.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
El rostro es el espejo del alma.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
Profesor que usa estaca, malos alumnos saca.
San Xoán trae o inferno, e San Andrés o inverno.
Si ves las estrellas brillar, sal marinero a la mar.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.