La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.
El que al asno alaba, tal hijo le nazca.
Una golondrina no hace verano.
Quien dice lo suyo, mal callará lo ajeno.
Los ojos son el espejo del alma.
No hay quien escupa al cielo que a la cara no le caiga.
Deja que tu ira se ponga con el sol y asegúrate que no vuelve a amanecer la mañana siguiente.
Saco lleno no se dobla. Saco vacio no se para.
Haces mal, espera otro tal.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
Todas las cosas pasan como el viento.
¡A darle que es mole de olla!
La lima, lima a la lima.
Albañil seas y en el cierre de un tejado te veas.
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
El amor es un rocío que humedece al mismo tiempo las ortigas y los lirios
Insistir al que es porfiado, es llover sobre mojado.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
El tiempo aclara las cosas.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
Casa y potro, que lo haga otro.
De los parientes y el sol, entre más lejos, mejor.
La mejor bendición mejor para que haya una buena cosecha es una calabaza lleno de sudor.
Muchos pocos hacen un mucho; muchos granos de arena forman una pagoda.
Cuando el pobre lava, llueve.
La sal no dice de sí misma que es salada.
Del árbol caído, todos hacen su asiento.
Después de Dios, la olla y todo lo demás es farfolla.
Niebla que amanece, levanta y no agarra, buen tiempo que no falla.
Sin penas, todas las cosas son buenas.
Fraile descalzo se pone las botas de los demás.
La buena obra, ella misma se loa.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
Cada día olla, amarga el caldo.
El que llora su mal, no lo remedia
¿Cómo se puede escupir en una cara sonriente?
No hay mano que pueda para el tiempo
Alternativa: Acabar a farolazos como el Rosario de la Aurora.
Solo se acuerdan de Santa Bárbara, cuando truena.
Agua limpia de fuente viva.
El hable es plata, el silencio es oro.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
Los justos no tropezarán jamás; los malvados no habitarán la tierra.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
Todo es todo, todo es nada, nada es todo, nada es nada.
Bueno es lo bastante y malo lo sobrante.
Estos son polvos de aquellos lodos.
No hay don sin din.