El buen vino, en cristal fino; el peleón, en jarro o en porrón.
Los oídos no sirven de nada a un cerebro ciego.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
Para Santa Teresa, rosa en la mesa.
A quien mucho miente, le huye la gente.
El rocín, para polvo; la mula, para lodo; el mulo, para todo.
Explique, no complique.
Sabedlo, coles, que espinazo habéis en la olla.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
A quien hace mal, uno, al lisonjero, ninguno.
Una deuda, veinte engendra.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
La cabeza blanca y el seso por venir.
En donde menos se espera, sale el conejo en carrera.
Caminar sobre seguro.
Quien no arriesga nada, ni pierde ni gana.
Sin segundo, no hay primero.
Anda con tiento cuando tengas de cara el viento.
El que sabe, sabe y el que no aprende.
Buen queso y vino espeso, y con éste que sea largo el beso.
Domingo sucio, semana puerca.
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.
A pan duro, diente agudo.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
Untar la carreta para que no chirrié.
De quien no has tratado, no jures que es hombre honrado.
El hoy aquí está; el mañana, ¿quién lo verá?.
Zorros en zorrera, el humo los echa afuera.
En diciembre día templado, es que viene solapado.
A Dios, al padre y al maestro, tenga el niño gran respeto.
Ojo que no ve, hombre que no cree.
Después de la victoria, aprieta el casco.
No hay cielo sin nubes, ni paraíso sin serpiente.
Quien tras el caldo no bebe, no sabe lo que se pierde.
Casado, pero no capado.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
En priesa me ves, y doncellez me demandas.
La mujer y la ensalada, sin aderezo no es nada.
Las palabras y las cerezas, unas asen de otras.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
El loco, por la pena es cuerdo.
Las palabras son femeninas, y los hechos son machos.
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
Más vale despedirse que ser despedido.
y k siempre estas a mi lado por k hay veces k me siento tan sola y con mucho frio k kisiera irme pero tambien nose si tu señor me kieres e hecho tantas cosas malas k ya nose ni en k pensar me entiendes todo poderoso
Médico sin ciencia, poca conciencia.
Ni gazpacho añadido, ni mujer de otro marido.