Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
Ayunen los santos, que no tienen tripas.
Fuera de tu hogar no te alejes ni una pulgada de tus armas.
Deuda real, se cobra tarde y mal.
Gorrino que en la mesa chilla, ya está oliendo a morcillas.
Dama tocada, dama jugada.
Hay que mantener firme y custodiado nuestro corazón, si se deja ir puede perder la cabeza
El que come y canta loco se levanta.
Los toros van con los toros, los bueyes con los bueyes
Dos que duermen en el mismo colchón se vuelven de la misma opinión.
Caballo corredor, pronto se cansa.
¿Quieres que te siga el can?, dale pan.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
Para muerte repentina, mezclar trago y gasolina.
Un loco hace ciento.
El asno puede entrar en el templo, pero no por ello se convierte en monje
Si el alumno no supera al maestro, ni es bueno el alumno, ni es bueno el maestro.
Tanto la lima mordió, que sin dientes se quedó.
Come bien, bebe mejor, mea claro, pee fuerte y cágate en la muerte.
Al vino y al niño hay que criarlos con cariño.
Con nuestros pensamientos creamos el mundo.
Ser el último orejón del tarro.
Los sirvientes no son diligentes si el amo es descuidado.
Cava, cava y encontrarás agua.
Caridad contra caridad no es caridad.
Interés, cuánto vales.
A saya blanca, ribete negro.
En nombrando al rey de Roma, luego asoma.
Si marzo no marcea, abril ventisquea.
Se te cayó e cassette
Bestia es, y no persona, quien de lo ganado goza.
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
Vino tinto con la vaca, y blanco con espinaca.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
Desde el desayuno se sabe el hambre que se va aguantar.
Corderica mansa mama a su madre y a la ajena.
Una palabra bondadosa puede calentar tres meses de invierno.
El pájaro que revolotee menos, permanecerá más tiempo en el vuelo.
Buena vida, arrugas tiene.
Irase lo apetecido, y quedará lo aborrecido.
Hasta que a la meta no llegues, no te pongas los laureles. e Hasta que el cuerpo aguante.
La ruana no hace al arriero, ni el vestido al caballero.
A flores nuevas, afeite perdido.
No hagas cosas buenas que parezcan malas, ni malas que parezcas buenas.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
No fío, porque pierdo lo mío.
Lleva con ánimo igual lo que es bien y lo que es mal.
El buey solo bien se lame.
El loco no fue el culpable, sino quien le diera el sable.
Las palabras son enanos; los ejemplos son gigantes.