Quien siembra en Marzo, rellena el zarzo.
El poder no es dicha plena, porque, a veces, envenena.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
El que va a Jacarilla, pierde su silla.
Los locos a la guerra, los cuerdos en su tierra.
El buen hijo a su casa vuelve.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
Mujer enferma, mujer eterna.
La tierra no tiene sed por la sangre de los guerreros sino por el sudor del trabajo del hombre.
La belleza es un reino que dura poco
Buenas razones cautivan los corazones.
Dios me guarde de mis amigos, que de mis enemigos ya me cuido yo.
Quien bebe no sabe lo peligroso del vino, quien no lo bebe no sabe de lo bueno que hay en él.
Tan bueno es mi gato que no caza ratones.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
La venganza es un plato para tomar frío.
Más ordinario que un cementerio con columpios.
Parientes pobres y trastos viejos, pocos y lejos.
La mula reparando y le avientas el sombrero.
Principio quieren las cosas.
Negocio que no da para llegar a las diez, mal negocio es.
Más mato la gula que la espada.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
Esto es pan comido.
La medicina cura, la naturaleza sana.
Todo el orgullo y la opulencia paran en siete pies de tierra.
El valor, la buena conducta y la perseverancia conquistan a todo lo que se les pone por delante.
Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.
El gato gruñón, no caza ratón.
No diga ninguno: no puedo aprender, tanto hace el hombre cuanto quiere hacer.
Donde manda el amo se ata la burra.
Quien ama sin placer, quien bebe sin sed y quien come sin hambre, poco vive
Muero el Rey y el Papa y el que no tiene capa.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
Las manos del oficial envueltas en cendal.
Cuando Marzo vuelve el rabo, no deja oveja sin pelleja ni pastor deszamarrado.
Amor sin sacrificio, más que a amor, tira a fornicio.
Gato que mucho se lava, anuncia agua.
Las naranjas de Teresa, puro bagazo y corteza.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
No hay cuesta arriba sin cuesta abajo.
Dios nos libre de sufrir, todo lo que le cuerpo puede soportar.
Cual el derrotero, tal el paradero.
Lo bueno si breve, dos veces bueno y si malo, menos malo.
El vino peleón, tomarlo en jarro o en porrón.
Lo que ocurre una sola vez, probablemente no ocurra nunca más, pero lo que ocurre dos veces, probablemente ocurra una tercera vez.
Mírate a ti mismo y entrarás en un abismo.
Dicen y dirán que la pega, no es gavilán.
Dios conserve a mi patrón, por temor a otro peor.
No lleves leña al monte.