A la mal casada, miradla a la cara.
Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
No soy baúl de nadie.
Favorecer, es por norma perder.
Mejor el demonio que te hace progresar, que el ángel que te amenaza.
No coloques el puchero en el fuego si el ciervo aún corre en el bosque
Bodas en Mayo, males las llamo.
Nadie se acuesta sin aprender cosa nueva.
Cuando no está preso lo andan buscando.
En cabeza limpia, nunca piojos ha de haber.
El enamorado que no es pulido, luego es aborrecido.
Cuando encuentres algo, mira allí de nuevo.
No le pidas peras al olmo.
Dos bueyes machos no viven en una misma cueva.
Mal me quieren mis comadres porque digo las verdades.
No hay nada más caro que lo regalado.
Más vale bueno que mucho.
Cabeza sin seso, como hueca, tiene poco peso.
La mujer casada, con la pierna quebrada y en casa.
El ejemplo es el idioma más persuasivo.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
El que no asegunda no es buen labrador.
Juventud sin salud, más amarga que senectud.
Amigo, te guardaré un higo pero como no te vi, me lo comí.
El amor nunca se paga sino con puro amor.
Parece barril sin fondo.
Sobre mojado llueve, y sobre seco a veces.
Cien refranes, cien verdades.
El que vino a Gumiel y no bebió vino, ¿a qué coños vino?.
La que fue flor, algo le queda de olor.
La cerilla tiene cabeza pero no tiene corazón.
Gallina que cacarea, pierde el huevo.
¿Qué es la vejez?. Estornudar, toser y preguntar qué hora es.
Los patos marinos anuncian nieve.
Cuando fueres a la boda, deja puesta tu olla.
Al invierno, no se lo come el lobo.
Pereza, madre de pobreza y abuela de vileza.
O comer en plata, o morir ahorcado.
¿Quién te enseñó a remendar?. Hijos menudos y poco pan.
Que saben las vacas de montura.
Cuando te den, da.
Lo mejor del domingo, el sábado por la tarde.
Los compañeros de cama se escogen de día
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
El perro que raspa,no muerde.
Beneficio recibido, del hombre libre hace cautivo.
No digas que eres pobre a quien no te puede hacer rico.
En el horizonte de las tierras bajas un altozano parece una montaña
A nadie le parece poco lo que da, ni mucho lo que tiene.
Madruga y verás, trabaja y habrás.