El amor hace iguales a los que no lo son.
El que no tiene hijos, los educa bien.
Desde que se inventó el soplar, se acabó el quemar.
Uno explica al amigo, el amigo a los demás
Levantando la enjalma, es que se ve la matadura.
El otoño de lo bello, es bello.
Aquí te cojo y aquí te mato.
Los amigos de los buenos tiempos durante las tormentas dejan que te ahogues
Madrid, nueve meses de invierno, y tres de infierno.
El sastre de fama, conoce la trama.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
Toma y daca.
Quien da parte de sus cohechos, de sus tuertos hace derechos.
Cada cual decía del amor que tenía.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
En la fiesta del patrón, repiques, cohetes, música y sermón.
Todo necio confunde valor y precio.
No des a guardar ni al niño el bollo, ni al viejo el coño.
O con el mundo o con Dios; pero no a la par los dos.
Las mentes grandes discuten ideas; las medianas, cosas; y las pequeñas, personas.
Para el flojo siempre es tarde, y cuando madruga todavía no es hora.
Mal te quiere quien con lisonjas te viene.
La libertad abstracta, como las demás abstracciones, no se puede encontrar
La que de treinta no tiene novio, tiene un humor como un demonio.
No da un tajo ni en defensa propia.
A tu Dios y Señor, lo mejor de lo mejor.
El hombre como el oso, cuanto más feo, más hermoso.
Quien corre con más alarde, o no llega, o llega tarde.
Lleva siempre tu camino y no mires nunca el de tu vecino.
Cabra que no da leche, y cuando da la tira.
Mientras hay unos que madrugan, hay otros que no se acuestan.
El bobo todo lo sabe hacer cuando no es menester.
El amor es ciego y el matrimonio devuelve la vista.
No te acostumbres a lo que no dure.
El que es enemigo de la novia, ¿cómo dirá bien de la boda?.
El tiempo lo arregla todo
Las cosas lo que parecen.
En Santo Domingo de la Calzada, canto la gallina después de asada.
A cada cual dé Dios el frío como ande vestido.
No te fíes del enemigo que duerme.
Siéntate a la puerta de tu casa a esperar, y verás el cadáver de tu vecino pasar.
A lo hecho, pecho.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
El buen vino de ha de beber en cristal fino.
El soldado que ha huido cincuenta pasos se ríe del que lo ha hecho cien pasos.
Quien dineros tiene hace lo que quiere.
Las mujeres buenas no tienen ojos ni orejas.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
Dando dando, palomita volando.