De Dios logra la gracia el que se conforma con su desgracia.
Sin padrino no se hace ni el milagro del Santo Cucarro, que con agua y tierra hacía barro.
Una hierba es una planta cuyas virtudes esperan para ser descubiertas.
Cabeza grande, poco seso y mucho aire.
A lo que no tiene remedio, litro y medio.
No hay camino tan llano, que no tenga algún barranco.
A la lengua y la serpiente hay que temerles.
Del favor nace el ingrato.
Al guardar el trigo, no quiero parientes ni amigos.
Una y no más Santo Tomás.
Cual es el rey, tal es la ley.
A mono viejo no se le hace morisqueta.
El que tenga hacienda, que la atienda o que la venda.
Peso y medida quitan al hombre fatiga.
Puro de Cobán, solo comen y se van
No puedes esconder el humo si encendistes fuego.
En buenas manos está el pandero que lo sabrá bien tañer.
Entre camellos nadie se burla de las jorobas.
No está muerto, quien pelea.
Es mejor estar bien parado que estar bien estacionado.
Desnudo nací, desnudo me muero, ni gano ni pierdo.
El que no madruga con el Sol no goza del día.
El amor destierra la vergüenza.
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.
Desdichas y caminos hacen amigos.
Favores en cara echados, ya están pagados.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
Las desgracias no entran nunca por la puerta que les hemos abierto
Los amigos van y vienen, los enemigos se acumulan.
A quien se siente en cada pena, nunca le falta qué le duela.
De pequeñico se doma al mimbre.
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
El consejo de la mujer es poco, y el que no lo toma es loco.
El que va a la bodega y no bebe, buena vez se pierde.
No ofende quien quiere sino quien puede.
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
Piedra que rueda, no crea moho.
La suerte avanza a pasos de tortola y huye a pasos de gacela.
Junio brillante, año abundante.
A la ballena todo le cabe y nada la llena.
Un manjar continuado, enfada al cabo.
Ni hombre chiquitillo, ni casa de escaloncillo.
Cuando la zorra anda a caza de grillos, no hay para ella ni para sus hijos.
La vida es una sorpresa continua
La madurez solo se vive una vez.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
Lo malo nunca es bueno hasta que sucede algo peor.
Carnero, hijo de oveja, no yerra quien a los suyos semeja.
Para regalo de boda, manda lo que en tu casa estorba.
Vale más buena cara que un montón de halagos