No hay camino sin tropiezo.
Más vale honra sin barcos que barcos sin honra
Rana en el fondo del pozo.
Llegar y besar el santo.
Que me siembres en Marzo, que me siembres en Abril, hasta Mayo no he de salir.
Aunque brille el sol no dejes la capa en casa.
Agua de marzo, pero que la mancha en el sayo.
Perro ladrador, poco mordedor.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Cada uno estornuda como Dios le ayuda.
Bien en la sierra, o a cien leguas de ella.
Con quien no tiene más Dios que su plato, poco trato.
Nadie toma lo que no le dan.
Médico y confesor, cuanto más tarde mejor.
Te pido hojas y me traes ramas.
Quien canta, su mal eta.
La carga cansa, la sobrecarga mata.
Más vale un día alegre con medio pan que triste con un faisán.
Quien no cree en los santos, menos cree en espantos.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
El amor da al necio osadía y entendimiento.
No hay peor pagador que el que no niega la deuda.
Alma sin amor, flor sin olor.
Pan, vino y ajo crudo, y verás quien es cada uno.
Por el hilo sacaras el ovillo y por lo pasado lo no venido.
Amor, viento y ventura, poco dura.
Volver a inventar la rueda.
El buen alimento cría entendimiento.
De chica candela, grande hoguera.
El hábito no hace al monje.
La práctica hace al maestro.
El que con locura nace, con ella yace.
Bien predica el ayunar el que acaba de almorzar.
La alegría en el alma sana se cría.
Invierno frío, verano caluroso.
Y reza mucho en la novena, pero no es buena.
La lengua rompe huesos aunque ella no los tenga.
Quien no mira el derrotero, es majadero.
Llorar (el gato) la muerte del ratón.
A medida del santo son las cortinas.
Si el camello pudiera verse la joroba, se caería al suelo de vergüenza
Es más limpio que el cuello de un sacerdote.
Hambre larga, no repara en salsas.
Pereza, llave de pobreza.
El que a los suyos menosprecia, a sí mismo se desprecia.
Nunca pongas el arado antes de los bueyes.
El fruto maduro cae por su propio peso, pero no cae en nuestra boca
Mañana será otro día.
El que bien lo sabe, pronto lo reza.
Mal haya el vientre que del bien recibido no le viene miente.