Se van con quien, las cartas y las mujeres.
La experiencia no se fía de la apariencia.
Mano lavada, salud bien guardada.
Amo recorrer las praderas. Entonces me siento libre y soy feliz. Si tuviéramos que vivir en casas, palideceríamos y moriríamos.
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
Lo poco bueno que tiene un hombre lo palparas en un solo día: toda su maldad oculta no la conocerás ni en cien años.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
Si no lloras, Sino sufres, si no te desgarras... no es amor o ¿tienes otra opción?
Años y trabajo ponen el pelo blanco.
Al mal segador la paja estorba.
¿Qué echa al hombre de casa? Humo y mujer brava.
Bueno, si breve, bueno dos veces.
Sufrir mujer contenciosa, es brava cosa.
Ojo al parche.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
No enturbies aguas que hayas de beber.
Lo que obtener no puedo, es lo que más deseo.
El hombre haragán trabaja solo al final.
Abad de Somosierra, hartos de nabos y berzas.
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
Muchos saben cómo adular, pero pocos entienden cómo alabar.
Amor de madre, que todo lo demás es aire.
El cuchillo no conoce a su dueño.
La botica abierta y el boticario en la puerta.
El hombre que consigue ver las cosas pequeñas tiene la mirada limpia.
Necesitado te veas.
Una liebre con dos galgos se avasalla, y si se va que se vaya.
Para vos me peo y para otro me afeito.
Ojos que bien se quieren, desde lejos se saludan.
Mal su bolsa defiende quien al fiado vende.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
No somos ríos, para no volver atrás.
El peligro que no se teme, más presto viene.
Un pájaro no canta porque tenga una respuesta. Canta porque tiene una canción.
Enchufa el ASKAR. (Radio de principios de los 60, para enterarse, más o menos de lo que pasa por el planeta).
Si no hubiera cabras, no habría cabritos.
No me digais que un gran hombre no llora nunca. Un gran hombre llora, pero sus lágrimas son furtivas.
De jugador a cornudo, el canto de un duro.
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Solo hay tres cosas que conviene hacer aprisa; huir de la peste, alejarse de las querellas y cazar pulgas.
Las penas de amor las quita el licor
La vanidad es hija legítima y necesaria de la ignorancia.
El ruso tiene tres principios: quizá, de alguna manera, no importa.
El amor encogido en poco es tenido.
En casa del jugador loco, la alegría dura poco.
A tambor mayor, diana no.
A la zorra, candilazo.