Quien no confía en el hombre, no confía en Dios
Zapatero haz tus zapatos, y déjate de otros tratos.
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
Hombre que no roba y gato ladrón, los dos cumplen su obligación.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
Para preservar un amigo tres cosas son necesarias: honrarlo cuando esté presente, valorarlo cuando esté ausente, y asistirlo cuando lo necesite.
Quien quita lo que da, al infierno va.
A fuerza de duros caen los más fuertes muros.
Algo quiere la coneja, cuando mueve las orejas.
El niño sin hacer trabajo, da mucho trabajo.
El corazón es fiel, el entendimiento no lo es.
Iglesia, o mar, o casa real.
Entre los seres que odian, deberemos vivir sin odio.
Veinte con sesenta, o sepultura o cornamenta.
El que de nada sabe, de todo se unta.
Esto es como para mear y no echar gota.
El celoso no puede ser jocoso.
Quitame de ahí es paja. (Se realizaba en la recolección, para molestar a alguien colocando una paja en su hombro para provocar una pelea).
No hay mayor dificultad que la poca voluntad.
A la madrastra, el nombre le basta.
¿Qué sabe el chancho de estrellas si nunca mira p'al cielo?.
Con el marisco, nada de vino arisco.
Gran tormenta, a los débiles amedranta.
No gastes pólvora en gallinazos.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
Lo que en la bonita es gracia, en la fea es desgracia.
Cuando la mula ríe, el asno llora.
¿Cuándo no es Pascua en Diciembre?.
Centeno en polvo, cebada en lodo y trigo en todo.
La pizca, bien racionada, que el pisco no pone nada.
Al enemigo, ni agua.
Cada mochuelo, a su olivo.
El hombre que permanece en pie hace también el trabajo del hombre sentado
Cuando el sol no asoma en casa, el doctor viene a la casa.
Írsele a uno el santo al cielo.
El agua corre, la arena queda; el dinero va, la bolsa queda; el hombre muere, el nombre queda.
A la vejez, viruelas.
El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.
Qué bien canta María después de la comida.
A cualquier cosa llaman rosa.
Bueno es el vino, cuando es del fino.
A grandes penas, pañuelos gigantes.
Más vale acostarse sin cena que levantarse con deuda.
A escote, no hay nada caro.
Vencer no es vergonzoso
El niño llorón y la china que lo pellizca.
Un buen consejo a tiempo no tiene precio.
No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, pero tampoco sabes lo que te has estado perdiendo hasta que lo encuentras.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
Donde no llega la mano, llega la espada.