Donde no hay viejo, no hay buen consejo.
Con bolsillo ajeno, todo el mundo es limosnero.
La sal y los consejos solo se dan a quien los pide
La palabra del erudito, en religión, es una flor, mas no te promete ningún fruto.
Habla bien de alguien y te hará quedar mal.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
El necio no escarmienta sino en su cabeza.
Amigo de todos y de ninguno, todo es uno.
Casa ajena y caballo que no come hierba, déjale que se pierda.
Mejor es el varón prudente, que el fuerte.
Mal se juzga al caballo desde la silla
No da, ni dice donde hay.
La hambre no tiene aguante.
No creo en gardenias negras, ni en virginidad de suegras.
En esta vida no hay dicha cumplida.
Mal puede cumplir el pobre con la palabra dada.
El amor que se lleva el viento, que te sirva de escarmiento.
La dentadura o la moza, no se presta ni se endosa.
La zorra muda de pelo, pero de costumbre no.
El agua hace sudar; el vino, cantar.
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
Gente de trato llano, esa es de mi agrado.
Mujer pecosa, mujer hermosa.
De pequeña centella se levanta el gran fuego.
No hay mejor herencia, que trabajo y diligencia.
A invierno lluvioso, verano abundoso.
Si la vaca fuera honesta, cuernos no tendría el toro.
O crudo o asado por el fuego ha pasado.
Desgraciado se vea quien a los suyos desprecia.
Con pasteles de esperanza, nunca se llena la panza.
Fuerza sin maña no vale una castaña.
La salud no es conocida hasta que es perdida.
Nunca con menores, entables amores.
Donde nada nos deben, buenos son cinco dineros.
Todo lo que el médico yerra lo tapa la tierra.
No hay hermosura sin gordura.
Los que temen una caída están medio vencidos.
El que avisa no es traidor.
Las únicas cuerdas que producen libertad son aquellas de las que surge música.
A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.
Huerta sin cerdo, no tiene dueño.
Cuando de visita te pierdo, si te vi ya no me acuerdo.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Lo poco agrada y lo mucho enfada.
Más largo que un día sin pan.
El malo para mal hacer, achaques no ha menester.
Bien reza, quien en servir a Dios piensa.
Cuando tiene cerco la luna, agua segura.
El viejo desvergonzado, hace al niño mal educado.
Perro viejo no ladra en vano.