Lo que no puedas ver, en tu casa lo has de tener.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
Persigue la buena suerte, no esperes que venga a verte.
Mal es acabarse el bien.
Hay que creer, rajar o desastillar.
Ninguno pierde jugando lo que gano cavando.
Suegra, ni de caramelo.
A ojo de buen cubero.
Quien se va, vivo y muerto está.
Por los Santos, la nieve en los campos.
Cerrar el arca ya hecho el robo, es precaución de bobo.
Le dieron como a violín prestado.
Solo el que carga el cajón sabe lo que pesa el muerto.
Ninguno puede vender, su alma a Dios y a Lucifer.
La que está para condenarse, desde chiquita no reza.
El viejo y el horno por la boca se enciende.
La bebida apaga la sed, la comida satisface el hambre.
El que da lo que tiene antes de la muerte merece que le den con un canto en los dientes.
Mujer, viento, tiempo y fortuna, presto se muda.
Comer y sorber, no puede ser.
Julio, siega y pon tres cubos.
Con la paciencia llega la comprensión.Con la comprensión llega el conocimiento.Con el conocimiento llega el poder.
La generación anterior planta árboles y la posterior se cobija a su sombra.
Agosto, frío el rostro.
Por San Matías igualan las noches con los días y pega el sol en la umbrías.
Necio por natura y sabio por lectura.
Lo que no has de comer, dejalo cocer.
Cuanto más se sabe, menos se asegura.
Quien ve romero y no lo coge, del mal que le venga no se enoje.
Marido celoso, ni come ni duerme con reposo.
Estoy como gallo en corral ajeno
Nadie sabe como esta el fondo de la olla solo el cucharón.
¿Esta es la vida?. Dígole yo muerte y corrida.
Amistades conserva la pared medianera.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
Nadie sabe lo que vale un duro, hasta que no lo pide con apuro.
El que necesita, te visita.
Vino y mujeres, dan más pesares que placeres.
Honra y dinero no caminan por el mismo sendero.
Es mejor que digan: “Por aquí corrió”, que no “Aquí quedó.”.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
Antes miente la madre al hijo que el hielo el granizo.
Entre padres y hermanos no metas tus manos.
En la juventud aprendemos, en la vejez entendemos.
Con una palabra se repara una deuda de 1000 nyang.
La mejor suegra, la muerta.
Santa Catalina nos libre de muerte repentina.
El pobre de su pobreza no sale.
Dios da barbas, al que no tiene quijada.
Donde hay ganancias las pérdidas se esconden por ahí cerca.