La menta, el amor aumenta.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
Arena y cal encubren mucho mal.
El que primero llega, ése la calza.
Por Navidad un paso de pájaro, por San Antonio [Abad] (patrón de la isla) un paso de demonio y por San Juan un paso de gigante.
De veinte a sesenta, cornamenta.
La gota de sangre mala, dura hasta la séptima generación
El que todo lo niega, todo lo confiesa.
Confía tus secretos a un amigo y te tendrá cogido por el cuello
Darás con la cabeza en un pesebre.
Desde el día de santa Catalina o nieve o barro
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta.
Cada oveja con su pareja.
Ya viene Marín Moreno, el que quita lo malo y pone lo bueno.
La desgracia a la puerta vela, y en la primera ocasión, se cuela.
Es un pillo de siete suelas.
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
Volverse la albarda a la barriga.
Donde entra beber, sale saber.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
No es buen año cuando el pollo pica al gallo.
Los encargos con dinero no se olvidan.
Quien se quemare, que sople.
Agua, sol y basura y menos libros de agricultura.
Llegar a la capada.
No estará muy triste, quien de rojo viste.
Una golondrina no hace verano.
Ay del ay que al alma llega y en llegando allí se queda.
Calma piojo que el peine llega.
Papel, testigo fiel.
Beber en cada fuente, desvanece el vientre.
Sufro y callo, por el tiempo en que me hallo.
Ojos que los vieron ir, no los verán volver.
Olivo, oliva y aceituno, todo es uno.
Cual es el padre, así los hijos salen.
Buena es la linde entre hermanos.
Por sus hechos los conoceréis.
Cuando el necio es acordado, el mercado ya ha pasado.
En este mundo nada hay cierto, salvo la muerte y los impuestos.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
A la feria se va por todo; pero por narices no.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
El melón y la mujer, difíciles son de entender.
Solo como Adán en el día de la madre
De lejos llegaran, y de casa nos echaran.
Amor de dos, amor de Dios.
Galope que mi caballo no lleva, en el cuerpo le queda.
Casa de padre, viña de abuelo y olivar de bisabuelo.
Contigo me entierren, que me entiendes.