El hombre se casa cuando quiere y la mujer cuando puede.
Vino y amores, de viejo los mejores.
A fullería, cordobesías.
Según sea el paño, hazte el sayo.
Los males entran por arrobas y salen por adarmes.
Al dar las doce, queso añejo y vino que rebose.
Reniego de bacín de oro em que he de escupir sangre.
A sembrar a San Francisco, aunque sea en un risco.
Se van con quien, las cartas y las mujeres.
Adiós señora alcaldesa, que me llevo el reloj y las pesas.
Hacer algo de cayetano.
Querer es poder.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
Piedra movediza, nunca moho la cobija.
Barriga lisa no necesita camisa.
A las diez en la cama estés.
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.
Gran hidalguía y la despensa vacía.
La suerte no se detiene, y es péndulo que va y viene.
Agua caliente, salud para el vientre.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
Nadie se muere en la vispera.
A jugar y perder, pagar y callar.
Yeso y cal, cubre mucho mal.
A gran arroyo, pasar postrero.
El mal del milano, las alas quebradas y el pico sano.
Con promesas no se cubre la mesa.
El buen vecino, arregla el camino.
El comedido sale jodido.
La madrugada del caballero, al darle el sol en el trasero.
Salvarse por los pelos.
A palabras vanas, ruido de campanas.
El que está a las duras, está a las maduras.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
Hay tres cosas que el ser humano necesita en su vida: alguien a quien amar, algo que hacer y una esperanza para el futuro.
Me agarro hasta de un clavo ardiendo.
Amor de niña, agua en cestillla.
A virgo perdido nunca falta marido.
Casa de tierra, caballo de hierba, amigo de verba, todo es mierda.
Rubias o morenas, cuando pierden el tinte, dan pena.
Los compañeros de cama se escogen de día
La tercera es la vencida"
Cuando llueve y hace viento, quédate adentro.
Cuando el sol no asoma en casa, el doctor viene a la casa.
Ni en invierno ni en verano, dejes la manta en casa del amo.
Asno que entra en dehesa ajena, volverá cargado de caleña.
Hay que leerle la cartilla.
Por San Clemente, alza la tierra y tapa la simiente.
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
El vino, de la verdad es amigo.