La mayor ventura, menos dura.
Arca abierta al ladrón espera.
Mayo templado, mucha paja y poco grano.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Menos perro, menos pulgas.
Las cosas que no suceden en un año pueden suceder en una hora.
Para el gusto se hicieron los colores.
La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
Amores y dolores quitan el sueño.
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
Amigos y libros: pocos y buenos.
Más vale un hoy que diez mañanas.
La fe no tiene miedo.
Moza que se asoma a la ventana a cada rato, quiere vender barato.
Por San Lucas, bien saben las uvas.
Al roble no le dobles.
Bestia buena, se vende sin ir a la feria.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
Ver y más ver, para aprender, oír y más oír, para aprender y saber decir.
Sé osado y serás afortunado.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
Llegada la ocasión, el más amigo, el más ladrón.
A roma va, dinero llevará.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
Melón es el casamiento, que solo lo cata el tiempo.
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
Señal fija de agua, verla caer.
La bolsa del miserable, viene el diablo y la abre.
A buenos ocios, malos negocios.
Saber uno los bueyes con que ara.
Ausencia al más amigo, pronto lo pone en olvido.
Sayo grande, tapa mucho.
Jodido pero contento.
La cascara guarda el palo.
Como no soy río, atrás me vuelvo.
A buey viejo, cencerro nuevo.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
Tras buen soplo, buen sorbo.
Bien haya quien a los suyos se parece.
Amigo lejos, amigo muerto.
Estar en tres y dos.
Iglesia, o mar, o casa real.
Mujer que ve la luna lleno, no es buena.
A Dios, nada se le oculta.
La carta, corta, clara y bien notada.
No digas que va a llover, sin sentir gotas caer.
De cualquier nube sale un chubasco.
Quien se refugia debajo de hoja, dos veces se moja.