Mentiras y olas, nunca vienen solas.
Si quieres buenos nabos, por Julio has de sembrarlos.
Pan, uvas y queso; saben a beso.
A cada cañada le llega su añada.
Agua y sol, tiempo de caracol.
A los años mil, vuelve la liebre a su cubil.
De petaca ajena, la mano se llena.
La botica abierta y el boticario en la puerta.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
Los novios son como los mozos, se van unos y vienen otros.
Por San Blas ajete, mete uno y sacarás siete.
Cada gota que cae del cielo, tiene su sitio hecho.
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
Reborada al poniente, bueno al siguiente.
Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo
La buena ropa abre todas las puertas.
Si llueve el día de la Ascensión, cuarenta días de agua son.
Aquí paz y en el cielo gloria.
Mañana de expectacion tarde de decepcion.
Si quieres conocer a Andrés, vive con él un mes.
A días claros, oscuros nublados.
Caminar sobre seguro.
Con "quizás" nunca hagas cuenta.
Navidad en martes, fiestas por todas las partes.
Jornada emprendida, medio concluida.
Partidarios: gente amiga de llenar bolsa y barriga.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
Buen año de miel, que van los zánganos a por agua.
Al cabo de los años mil, vuelve el agua a su cubil.
Agua de enero, cada gota vale un dinero.
Salir del fuego para caer a las brasas.
En invierno y en verano ganaderos y hortelanos.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
La nieve en Diciembre es de hierro.
Id a la feria y veréis como os va en ella.
Tarea que agrada, presto se acaba.
La Luna de Enero y el amor primero.
La que por cuaresma comenzó tarde principió.
Vísteme despacio que tengo prisa.
Con arte y con engaño se vive la mitad del año y con engaño arte se vive la otra parte.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
No te fíes del sol de primavera.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
A dos días buenos, cientos de duelos.
Cielo empedrado, viento o suelo mojado.
Jabón e hilo negro, todo es para la ropa.
Relámpago al oriente, agua al día siguiente.
Riñen los amantes y se tiran las ligas y los tirantes.
O la bebes o la derramas.
De San Martín en adelante ya no hay diablo que aguante.