El sueño y la muerte hermanos parecen.
Cuando llueve y hace sol, son las bodas del pastor.
El diecisiete de enero piden por sus animales desde el pastor al yuntero.
Fruto vedado el más deseado.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
Agua de llena, noche de angulas.
Virgo y mocedad no vuelven nunca cuando se van.
Y reza mucho en la novena, pero no es buena.
Deja la h de ayer para hoy.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
Los extremos se tocan.
Abájanse los estrados y álzanse los establos.
Allí haz a tu hijo heredero, donde anda la niebla en el mes de enero.
En toda casa hay muchas mudanzas.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
Más dura será la caída.
A Salamanca, putas, que llega San Lucas
No hay luna como la de enero, ni amor como el primero.
En carnaval todo pasa, hasta los novios a las casas.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
A donde vas bien. A donde más se tiene.
Abre las ventanas al cierzo y al oriente y ciérralas al mediodía y poniente.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
Las visitas son como los pescados, que a los tres días ya huelen.
Cabellos y virgos, muchos hay postizos.
A lo lejos mirar y en casa quedar.
Frutos y amores, los primeros son los mejores.
Juramento, juro y miento.
Hay ropa tendida.
Lo que siembras cosechas.
A gran seca, gran mojada.
Cebada granada, a ocho días segada.
Nada hay nuevo bajo el sol.
Con salchichón, siempre es ocasión.
La noche para pensar, el día para obrar.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Los muertos y las visitas a los tres días apestan.
Amor, tos y fuego, descúbrense luego.
Si quieres buenas sementeras, por San Mateo siembra las primeras.
Daños, engaños y desengaños, frutos son de los años.
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
Acabada la misa, se parten las obladas.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
Ni Abril sin flores, ni juventud sin amores.
Jarrito nuevo guárdase en el chiquero; pasan dos semanas y por todas partes anda.
Araña de día, carta o alegría.
Amor y guerra tienen batallas y sorpresas.
Susto meado mejor que sangrado.
De trigo o de avena, mi casa llena.
El buen tiempo ayuda en el trabajo.