Hombre bien hablado, en todas partes bien mirado.
Darle castañas al castañero, tiene salero.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
Más vale pájaro en mano que ciento volando.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.
Solo se acuerdan de Santa Bárbara, cuando truena.
Es mejor pecar poco que confesar mucho
muero Marta, y muero Harta.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
Con arte y con engaño se vive la mitad del año y con engaño arte se vive la otra parte.
Donde hay caridad, hay paz.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
A Cristo prendieron en el huerto porque allí se estuvo quieto.
Cada uno en su casa es rey.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Buen vino y sopas hervidas, le alargan al viejo la vida.
Al pan pan y al vino vino, y el gazpacho con pepino.
Donde se pace, que no donde se nace.
Casa donde hay ruda, el ángel la saluda.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
Cree el fraile que todos son de su aire.
El mal del milano, las alas quebradas y el pico sano.
Variante: En nombrando al rey de Roma, por la puerta asoma.
Cuando estés en Roma, has lo que hacen los Romanos.
A feria vayas que más valgas.
Sigue los impulsos de tu corazón
Aun si el camino es conocido, pregunta.
El amor entra con cantos y sale con llantos.
Caballo viejo no aprende trote nuevo.
A amo ruin, mozo malsín.
Abaja acá, gallo, que estás encaramado.
En casa del músico, todos saben cantar.
Llegaron como las tortugas de Don Celso, después de la cuaresma.
Domingo sucio, semana puerca.
Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
Una buena campana se siente de lejos.
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
Con carne nueva, vino viejo y pan caldeal, no se vive mal.
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
A casa vieja, portada nueva.
Llegar y pegar, Matías, no es para todos los días.
Al pan pan y al vino vino.
No vayas de romería, que te pese al otro día.
Da asistencia y cariño donde se necesite.
Bien ora quien bien obra.
El día de las Candelas, entra el sol por las callejuelas.
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
El chocolate excelente, para poderse beber, tres cosas ha menester: espeso, dulce y caliente.