Ya vienen los dos hermanos, Moquita y Soplamanos.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
Chilla más que un camionao é pollos.
Al mal paso, darle prisa.
Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
Andando, andando que la Virgen te va ayudando.
Sapos cantando, buen tiempo barruntando.
La casa del que se burla, acaba incendiándose.
Hacer caldo gordo a escribas y fariseos.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
Al pan, pan. Al vino, vino.
A quien espera, su bien llega.
Los cojones del cura de Villalpado, los llevan cuatro bueyes y van sudando.
El trabajo sin reposo, convierte a Juan en un soso.
Vive con ilusión mientras estés vivo, el ágil siempre sale adelante. Vi las llamas de una mansión, pero en la puerta yacía un muerto.
Iglesia de moda en otros días, cátala ahora vacía.
De Cristo a Cristo, el más apolillado se raja.
Hacerte amigo del juez
De noche todos los gatos son negros.
Se dice el milagro pero no el santo.
Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa.
Ser un mordedor de pilares
El que no tiene vergüenza, toda la calle es suya.
A la mesa de San Francisco, donde comen cuatro, comen cinco.
Ya ni en la paz de los sepulcros creo.
A caracoles picantes, vino abundante.
La única razón por la que el universo es infinitamente grande, es por que el ser humano es infinitamente pequeño.
A buey viejo, cencerro nuevo.
Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
Siempre se le aparece la Virgen a los pastores.
Suerte, y al toro.
A enemigo que huye, puente de plata.
Confía en lo que ves
Escrita la carta, mensajero nunca falta.
Más ordinario que un cementerio con columpios.
A gallo viejo gallina joven.
Dijo la sartén a la caldera: "Quítate allá culinegra.".
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
Ni por casa ni por viña, cases con mujer mezquina.
Pensando en pajarito preña'o
Antes de hablar, un padrenuestro rezar.
Jornada emprendida, medio concluida.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
En cada tiempo, su tiento.
Buena fama merece quien por su patria muere.
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
El día de San Matías, entra el sol por la umbría.
¡Llueve sopa y yo con tenedor!
Donde dije digo, digo Diego.