Casa sin madre, río sin cauce.
Tres días hay en el año que se llena bien la panza: el santo, el cumpleaños y el día de la matanza.
Obra acabada, a dios agrada.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
Elige tu compañía antes de sentarte.
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
En San Antonio todo puerco es bueno.
La tierra será como sean los hombres.
Clérigo de noche, villano en gavilla y gitano en cortés, lejos los tres.
El amigo no es conocido hasta que está perdido
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
La casa de Celestina, todos la saben y nadie la atina.
El que entra en la Inquisición, suele salir chamuscado.
Aquí paz y en el cielo gloria.
Donde hay voluntad, hay un camino.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
Me cayó como patada en la guata.
Perro que ladra no muerde.
Ve a menudo a casa de tu amigo, porque la maleza puede borrar el camino.
Arriba, siempre arriba, hasta las estrellas
Date a placer, Miguelejo; morirás de viejo.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
Calvo vendrá que calvo me hará.
A más beber, menos comer.
Ave que vuela, a la cazuela.
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.
Bachiller en artes, burro en todas partes.
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
Vive y deja vivir.
Si consigues encontrar a un amigo leal y quieres que te sea útil, ábrele tu corazón, mándale regalos y viaja a menudo a verle.
Abad halagüeño, tened el cuello quedo.
A menudo una pequeña chispa logra encender un gran fuego.
En casa del albañil, goteras mil.
La del sastre de Campillo, que cosía de balde y ponía el hilo.
Como el apóstol 13, come y desaparece.
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
Duélete carnero, que hay fiesta en el pueblo.
Día de Santa Lucía, lo que mengua la noche crece el día.
Arrieros somos y en el camino andamos.
Avellanas con Montilla, almendritas con Jerez, nuececitas con Moriles, y en mi mesa pon los tres.
Quien el incendio busca o se quema o se chamusca.
A mal Cristo, mucha sangre.
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
Del mismo santo, siempre oirás los mismos milagros.
El vino abre el camino.
Si tu mujer es bonita, recibe pocas visitas.
A la que sabes mueras, y sabía hacer saetas.
El que fua a Sevilla perdió su silla.
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.