Cuando llueve el día de Santa Viviana, tres meses y una semana.
Gallo viejo con el ala mata.
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
De puta a puta, taconazo.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
Por Santa Lucía, mengua la noche y crece el día, y hasta Navidad en su ser está.
Las estaciones construyen una fortaleza y la derruyen
Por San Urbano, el trigo ha hecho grano.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
En casa como porquero, y en la calle, caballero.
Con salchichón, siempre es ocasión.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
Al que nace para martillo, del cielo le caen los clavos.
Cada quien, con su cada cual.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
De Castilla el trigo, pero no el amigo.
A cada lechón le llega su noche buena.
Con pan, vino y carne de cochino, se pasa bien el mal camino.
Muchos cabitos de vela hacen un Cirio pascual.
Desde torre o azotea, bien se otea.
Febrero, cebadero.
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.
Hacer un viaje y dos mandados.
A falta de caballos, que troten los asnos.
Lloviendo en San Juan, quita vino aceite y pan.
Acabándose Cristo, pasión fuera.
Pueblo ingrato ayer me aclamaste hoy me pifias!
Casa de mantener, castillo de defender.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
Los enemigos del hombre son tres:Suegra,cuñada y esposa.
No se acuerda el cura de cuando fue sacristan.
El que tiene más galío, traga más pinol.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Predicar en desierto, sermón perdido.
El que se fue a Barranco perdió su banco!
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.
Abad y ballestero, mal para los moros.
Unos van al mártir, y otros al martinete.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
Su tarea es cuidar a los mayores, a los indefensos, a aquellos que no pueden hacerlo por su cuenta, y por sobre todo, a los niños, el futuro de la humanidad.
Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo
Si quieres buscar jornaleros, búscalos entre San Juan y San Pedro.
La mejor leña está donde no entra el carro.
Las estaciones son como una lima que trabaja sin ruido
Dijo el jamón al vino: aquí te espero, buen amigo.
Es más corto que las mangas de un chaleco.
La paciencia es el puerto de las miserias.