Manda, manda, Pedro y anda.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
El hombre donde nace, el buey donde pace.
Con rabia el perro, muerde a su dueño.
Flores pintadas, no huelen a nada.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
Al santo que no me agrada, ni padre nuestro ni nada.
A rocín viejo, cabezada nueva.
El que mata por los Santos, en el verano come cantos.
Al perro muerto, échale del huerto.
El viajero que sed siente, se agacha y besa la fuente.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
Sábalo de mayo, calenturas para todo el año.
El pollo de enero a San Juan es comedero.
El cura de la aldea, por él venga lo que desea: que mucha gente se muera.
Con Dios voy; mis obras dirán quién soy.
A camino largo, paso corto. Para cansarse menos.
Donde hay duda hay libertad.
Casa ordenada, casa salvada.
Cada cual en su casa y Dios en la de todos.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
Por San Pedro, saca el ajo y planta el puerro.
A donde entra mucho vino todos los vicios hacen camino.
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
El camino de la boca, nadie lo equivoca.
La casa ya labrada, la viña ya plantada y la suegra ya enterrada.
Por San Justo y Pastor, entran las nueces en sabor, y las mozas en amor.
Capón de ocho meses, para mesa de reyes.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
Peor que chile y agua lejos.
Buenas son las mangas después de las Pascuas.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
Amor de madre, que todo lo demás es aire.
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
El garbanzo para San Marcos, ni nacido ni en el saco.
No plantes viña junto a camino, porque todo el que pasa coge un racimo.
Por Santa Catalina, la nieve se avecina.
Más perdido que perro en misa.
Aquel es hombre, que corresponde al nombre.
Tan bien parece el ladrón ahorcado, como en el altar el santo.
Más exitado que Joaquito en la marcha del orgullo gay.
No hay mejor equipaje para llevar encima que la cordura y la mente clara. En tierras lejanas es más útil que el oro y saca al pobre de los apuros.
Más ordinario que un sapo en un acuario.
Vieja verde caprichosa, ni fue buena madre ni buena esposa.
La iglesia a diez pasos y a doscientos la taberna, más cerca está la taberna que la iglesia.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Un apóstol en el cielo y un escribano en el suelo.