Pregunta lo que no sepas y pasarás por tonto unos minutos; no lo preguntes, y serás tonto la vida entera.
El aburrimiento es una desgracia
Da un dátil al pobre y disfrutarás de su verdadero sabor
A los cien años todos calvos.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
Quien al molino va, enharinado saldrá.
Acometer hace vencer.
Ayúdate y te ayudaré.
El que evita la tentación, evita el pecado.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.
Si vas de prisa, alcanzas la desgracia; si vas despacio, es la desgracia la que te alcanza a ti.
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
El camino de la boca, nadie lo equivoca.
¿Esta es la vida?. Dígole yo muerte y corrida.
Cada uno canta como quiere.
A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.
Los labios del justo orientan a muchos; los necios mueren por falta de juicio.
No hay boda sin doña Toda.
Casa de pan tierno, casa sin gobierno.
A nadie le duele la cabeza cuando consuela a otro.
En el corro mucha fiesta y en el refectorio feria texta.
Casa al hijo cuando quisieres y la hija cuando pudieres.
Manos besa el hombre, que querría ver cortadas.
Madre, si usted no me casa, con el culo tiro mi casa.
La vecindad es fuente de amistad.
Es estólido quien toma, la sátira como broma.
Torta en masa bien se pasa.
Jamás desesperes, aún estando en las más sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecunda.
La reputación dura más que la vida.
Quien la verdad dice: ni peca, ni miente.
Cabeza chica, nunca es calva; mucha cabeza poco pelo.
Pereza no alza cabeza.
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
Para preservar un amigo tres cosas son necesarias: honrarlo cuando esté presente, valorarlo cuando esté ausente, y asistirlo cuando lo necesite.
Todo tiene fin, hasta los higos del confín.
Dar con la puerta en la cara.
Más vale pocos muchos, que muchos pocos.
El hambre es muy mala consejera.
A tu mesa ni a la ajena, no te sientes con la vejiga llena.
Buey lerdo, bebe agua turbia.
Hacérsele a uno el campo orégano.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
Agua corriente, no mata gente; agua estancá, la matará.
Muchos Mollet sacan buenos mofletes.
Nunca des consejo sin que lo pidan.
La fortuna ayuda a los que se ayudan a sí mismos.
Pedir es lícito, responder es cortesía.
A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
Más vale poco que nada.