Mal de rico, poco mal y mucho trapico.
Bigote al ojo, aunque no haya un cuarto.
Donde no hay boticarios ni médicos, los hombres se mueren de viejos.
Hacer el agosto.
La desconfianza y el amor no comen en el mismo plato
A donde las dan, allí las toman.
Entre mi amigo y mi amiga, primero está mi barriga.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
A abad sin ciencia y sin conciencia, no le salva la inocencia.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
A la hembra desamorada, a la adelfa le sepa el agua.
Ocurre en las mejores familias.
Al hombre bueno, no le busquen abolengo.
Bien le huele a cada uno el pedo de su culo.
Cara sin dientes, hace a los muertos vivientes.
La fortuna es madrina de los necios.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
Honra y dinero no caminan por el mismo sendero.
La cascara guarda el palo.
Pies, ¿para qué os quiero?.
Espinacas, cómelas mientras las haya.
Confía en lo que ves
Es mejor si los papeles se pueden levantar juntos.
De veinte a sesenta, cornamenta.
Oveja de todos, cómenla lobos.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
De broma en broma, la verdad se asoma.
Dedo encogido, no rebaña el plato.
Salvarse por los pelos.
El que no chilla, no mama.
No dar ni recibir, sin escribir.
Quien con hambre se acuesta, con pan sueña.
Más vale buen viento que fuerza de remos.
Ganar, poco vale sin guardar.
El oro luce, y la virtud reluce.
Me doblo pero no me quiebro.
Solo se consume el que no ama, pero quien ama da hasta los huesos a los demás
No busques la amistad de quienes tienen el alma impura; no busques la compañía de hombres de alma perversa. Asóciate con quienes tienen el alma hermosa y buena.
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
Boda y cofradía, no es para cada día.
Si no te vas a beneficiar, dejas que el otro se joda.
Todo mi gozo en un pozo.
El que mucho corre, pronto para.
Habiendo fiesta y velorio regado, no hay novia fea ni muerto malo.
Con una despensa llena, se guisa pronto una cena.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
La fe no tiene miedo.
De solo aire no vive nadie.
El que se queja, sus males aleja.