Dame Dios marido rico, aunque sea un borrico.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
La puerta de Dios siempre está de par en par.
Líbrame Dios del mal duro, que del leve yo me curo.
El hábito no hace al monje, ni la venera al noble.
Iglesia, o mar, o casa real.
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
La verdad que daña es mejor que la mentira que alegra.
Quien casa una hija, gana un hijo.
Mal caso para un médico cuando el médico del paciente tiene la gota.
En el ánimo moran continuamente la felicidad y la infelicidad. De vez en cuando salen a dar un paseo
La gente mala se muere de vejez.
Quien anda mal, acaba mal.
Jarabe de pico a muchos ha hecho ricos.
No le pidas peras al olmo.
Para su madre no hay hijo feo.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
Casa hecha y mujer por hacer.
El amor y el vino sacan al hombre de tino.
A cada paje, su ropaje.
Mira primero lo que haces, para que no te arrepientas después.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
Buey amarillento, poco andar y mucho pienso.
Estoy que no me calienta ni el sol.
Más vale cien leguas de mal caminar que otras cien sin andar.
Si vences la desesperación vencerás otras batallas
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
Algo es el queso, pues se da por beso.
El que no mira, suspira.
Si tu vecina te alaba y felicita es que para algo te necesita.
A otra cosa mariposa.
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
Andando, andando que la Virgen te va ayudando.
Para Santa Teresa, rosa en la mesa.
Dar palos de ciego.
Con el ojo bien abierto, difícil es el desacierto.
Siembra melones y recogerás melones; siembra habas y recogerás habas.
Escoba que no se gasta, casa que no se limpia.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
La cara bonita y la intención maldita.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
En caso de duda, la más tetuda.
No hay cosa más rica, que rascar donde pica.
¡No nos mires, unete! (Transición española).
Hombre amañado, para todo es apañado.
La vergüenza y la castidad una vez perdidas, para toda la eternidad.
A cualquier cosa llaman rosa.
No es pobre el que poco tiene, sino el que quiere.
Ni comas crudo ni andes a pie desnudo.