El agua lo lava todo excepto la mala fama.
El que no tiene dinero en su bolsa, deberá tener palabras agradables en su boca.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
Fruta verde, los hombres la compran y los pájaros no la quieren.
Más vale buen amigo que pariente ni primo.
Bien barato estaría el pan, si no lo comiera el holgazán.
Más que mil palabras inútiles, vale una sola que otorgue paz.
Quien borracho se acuesta, con agua se desayuna.
A la gorra, ni quien le corra.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
La muerte a unos da buena a otros mala suerte.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
El que parte y comparte, se queda con la mejor parte.
No hay alegría sin aflicción.
Con el viento se limpia el trigo, y los vicios con castigo.
Hermoso cagar de ventana, el culo para la calle.
Hay que andar más tieso que un ajo.
Mejor es ser pobre con seguridad que rico con temor.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
Quien de joven come sardinas, de viejo caga las espinas.
Más vale un mal acuerdo que un pleito.
Trabajar, solo con la muerte puede acabar.
Buenas palabras no cuestan cobre y valen más que plata.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
Obra hecha, dinero espera.
El agradecido no olvida el bien recibido.
Abril siempre vil; al principio, al medio y al fin.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Son fáciles todas las cosas que se hacen con voluntad.
Boca de verdades, cien enemistades.
Comida, cama y capote, que sustente y abrigue al niño y no le sobre comido.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
Variante: En caso de duda, que sea yo la viuda.
El pudor de la doncella la hace aparecer más bella.
Bien vengas, mal, si vienes solo.
Secreto a voces.
El buen vecino, arregla el camino.
Agua que corre, nunca mal coge.
Fácil es recetar, difícil es curar.
A cada necio agrada su porrada.
Por buena que sea la cuna, mejor es la buena crianza.
Cual es el hombre, tal su fortuna y nombre.
En soledad y recuerdo, consuelo es "Manuela Izquierdo".
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
La pizca, bien racionada, que el pisco no pone nada.
Necio que calla por sabio que pasa.
Quien mucho duerme jornada pierde.
Que mañana hay misa para los sordos.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.