Amigo de todos y de ninguno, todo es uno.
Quien bien siembra, bien coge.
Hágase la diligencia y obra Dios como quiera.
Hasta el cuarenta de Mayo, no te quites el sayo; y para más seguro, hasta el cuarenta de Junio.
Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.
Bien o mal, junta caudal.
Siempre es mejor el vino.
No hay bueno que no pueda ser mejor, ni malo que no pueda ser peor.
Más vale que sobre que no que falte.
La verdad es una, gústele a quien le guste o gústele a quien no le guste.
Palabras de cortesía suenan bien y no obligan.
Ron, ron; tras la capa te andan.
El vino con el amigo.
El buen hombre vale más que las grandes riquezas.
Con mala persona el remedio es mucha tierra en medio.
Cuando comieres pan caliente, no bebas de la fuente.
Del viejo, el consejo; de la vieja, la conseja.
De queso, un pedazo, y que te dure todo el año.
La ocupación constante previene las tentaciones.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.
Entre lo feo y lo hermoso, deme Dios lo provechoso.
Un hombre puede lo que sabe
Amor de lejos, felices los cuatro
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Según serás, así merecerás.
Para librar a vuestros hijos de esos vicios y calamidades haced que desde niños se den a la virtud y trabajos.
Gatos y mujeres, buenas uñas tienen.
A Dios y a su altar, lo mejor has de dar.
Más confío en el trabajo que en la suerte.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
Pan de panadero y agua de regato, hincha la barriga y estira el espinazo.
Del agua mansa no fíes nada.
Gente parada, malos pensamientos.
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
Olla tiznada, bien es guisada.
Al que Dios ha de ayudar, sábele bien hallar.
Señor por señor, el padre es el mejor.
Hijos casados, trabajo doble.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
De amigo reconciliado y de fraile colorado, guárdate con cuidado.
Nadie diga "De esta agua no beberé", ni "De este pan no comeré".
Lo que se consigue en la niñez, crece y agrada después.
La verdad adorna la boca de quien la dice.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
Cuando se pide con fe no hay mujer que no lo dé.
Que bien va la Virgen y los cucuruchos bien clavados.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
La mujer hacendosa es la más hermosa.