Agua de mañana y concejo de tarde, no es durable.
No compres casa sin esquina, ni mujer que no sepa cocina.
A las obras me remito.
No hay nacimiento pobre ni muerte rica.
La mujer mezquina, debajo de la escama, haya la espina.
Si buscas una mano que te ayude, búscala al final de tu brazo.
¡En San Antonio, rayos y truenos!
Otro tiempo vendrá, y el que hoy no puede, podrá.
Pareces mula cargada, a cada paso un pedo.
El que no tiene hijos, los educa bien.
Cebo haya en el palomar que las palomas no faltaran.
La verdadera grandeza no renuncia a la amabilidad.
Buena demanda o mala demanda, el escribano es mi banda.
Si un árbol cae, plantas otro.
El que anda en silencio, cazar espera.
Quien bebe vinagre teniendo buen vino, ¿qué no haría conmigo?.
Chimenea nueva blanca unos días, y al cabo negra.
Un amigo es como la sangre, que acude a la herida sin que la llamen.
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.
La necesidad carece de ley.
Más mato la gula que la espada.
Sube la escalera como viejo, y llegarás como joven.
Beber aquí, beber allí, a la noche borrachín.
Ama de cura, puta segura.
Ya que se quema la casa, calentémonos en ella.
La adoración es una admiración trascendental
En largos caminos se conocen los amigos.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
Quien sabe ceder, sabe vencer.
No des la hacienda antes de morir, que los tuyos te harán sufrir.
Hasta el saber rebuznar tiene su poquito que estudiar.
Quien se casa, mal lo pasa.
Vive de tus padres, hasta que tus hijos te mantengan.
Hasta una hormiga que pierde, duerme.
Del favor nace el ingrato.
Vence al enemigo sin manchar la espada.
Abarata, tendero, y ganarás más dinero.
Pan es pan, jalea es jalea, no hay amor sin una pelea.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
Sufre callando lo que no puedes remediar hablando.
El que siembra, cosecha.
Ni al jugador que jugar, ni al gastador que gastar, ni al avaro que guardar.
Suegras, nueras y cuñadas, son asas de caldera mal arregladas.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
Vuélvase lo suyo a su dueño, y tendrás buen sueño.
Allá ellos que son blancos y se entienden.
Gana al que te quiere mal, y tendrás un amigo más.
Aunque suegro sea bueno, no quiero perro con cencerro.
Debo, no niego; pago, no tengo.
Hacer la del cura Gatica; predica pero no practica.