Nunca falta Dios a los pobres.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
El monte tiene ojo.
Que tu mano izquierda no sepa lo que hace la derecha.
A cada cajón, su aldabón.
Agua en cesto, y amor de niño y viento de culo, todo es uno.
El amor es ciego y el matrimonio devuelve la vista.
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
La ocasión asirla por el guedejón.
El futuro pertenece a los que se preparan para él.
Quien langosta y caviar quiera, que afloje la billetera.
Zurdos y cojos, denme en los ojos.
Afortunado en el juego, desafortunado en amores.
Cachicamo trabaja pa' lapa.
La hogaza no embaraza.
Buena fama merece quien por su patria muere.
Al perro que come brasas ni que le quemen el chipo.
Desconfía del médico joven y del barbero viejo.
Condición es de mujer despreciar lo que dieres y morir por lo que le niegues.
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
Ni es fácil ganar; pero es más difícil conservar.
Del bien al mal, no hay ni el canto de un real.
El que no anda, no tropieza.
Se puede aprender mucho de una boca cerrada.
Palabras sin obras, barato se venden.
La col hervida dos veces mata.
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
Agua cara siempre es mala.
La sabiduría viene de escuchar, de hablar el arrepentimiento.
Otoño entrante, barriga tirante.
Disfruta hoy, es más tarde de lo que crees.
No hay cuesta arriba sin cuesta abajo.
No hay mejor amigo ni pariente que uno mismo
El uno por el otro la casa sin barrer.
Ruidosa corriente, no ahoga la gente.
La mala paga , aunque sea en paja.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
A quien le dan el pie, se toma la mano.
Pollo nuevo y vino anejo, hacen mozo al hombre viejo.
El espíritu intenta seguir el mismo camino que el corazón, pero no llegará nunca tan lejos
No hay mayor tontería que reñir.
Soñar no cuesta nada.
Si se quiere coger una rosa con el tallo largo, no hay que temer a las espinas
Acuéstate sin cenar y amanecerás sin deuda.
Llevando cada camino un grano, abastece la hormiga su granero para todo el año.
Calores, dolores y amores, matan a los hombres.
Se puede vivir sin un hermano, pero no sin un amigo.
La ciática no se cura, con cualquier barata untura.
Consejos en amores nunca recibas, y menos cuando vienen de las amigas.
Desde San Antón, una hora más de sol.