El jabón es para el cuerpo lo que las lágrimas para el alma.
Suegra, ni de barro es buena.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
A fuer de Aragón, a buen servicio mal galardón.
A mucho vino, poco tino.
Dulce y vino, borracho fino.
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
Si haces mal, pecado mortal; pero si haces bien, pecado también.
Agua de enero, hasta la hoz tiene tempero.
Ponga agua en su vino.
Cali es cali y lo demás es loma.
O comer en plata, o morir ahorcado.
Como pecas, pagas.
El plato de la mesa ajena se antoja más que el propio.
Sobre brevas, ni agua ni peras.
Los fusiles y cañones, lubricarlos con razones.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
Más vale poco y bien tenido que mucho y mal atendido.
Por amor a la rosa se soportan las espinas
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
La manzana podrida pudre a las sanas.
Alza en lodo y siembra en polvo.
Dame para elegir y me darás para sufrir.
Cuando no hay lomo, tocino como.
Agua encharcada, hervida después de colada.
De tal árbol tal madera.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Ofrecer el oro y el moro.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
Pan con ojos y queso sin ellos.
Lo que no has de comer, dejalo cocer.
La sed por el oro, socava el decoro.
Llámale a vino, vino, al pan, pan y todos se entenderán.
Ajo dulce no hay.
Lo de balde es caro.
Como vinagre a los dientes y humo a los ojos es el perezoso para quienes lo emplean.
Si tienes mucho, da tus bienes; si tienes poco, da tu corazón.
El Señor no deja sin comer al justo, pero frustra la avidez de los malvados.
Gente castellana, gente sana.
Roer siempre el mismo hueso
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
El queso pesado, y el pan liviano.
Despacito y con amor, se hacen las cosas mejor.
Pan de panadero y agua de regato, hincha la barriga y estira el espinazo.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
Mano fría y pie caliente, salud competente.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.