El rocín, para polvo; la mula, para lodo; el mulo, para todo.
Lagrimas con pan, pronto se secarán.
Limando se consigue de una piedra una aguja
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
Yo que callo, piedras apaño.
A buen servicio, mal galardón.
El vino peleón, tomarlo en jarro o en porrón.
Hacerse el sueco.
Échele leche al sapo, antes que él se la eche.
Aunque se saque el oro de vil escoria, a todos les huele a gloria.
Muchas buenas sopas se hacen en ollas viejas.
Probando es como se guisa.
Si te pica el alacrán, busca cura y sacristán.
La mar que se parte, arroyos se hace.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
Llegar a punto de caramelo.
Zapatero amigo, las suelas quemadas y el hilo podrido.
Por San Antón, gallinita pon; y por la Candelaria, la buena y la mala.
Al mal panadero hasta la harina le sale negra.
Para abril, de un grano salen mil.
Ni arroz pasado, ni guiso ahumado.
El malo come pechugas y el bueno come lechugas.
Más pica espuela de celos que de aceros.
Para el gusto se hicieron los colores.
Cuando el pelo enrasa y el raso empela, con mal anda la seda.
En bote pequeño la buena mermelada.
Difama, que algo queda.
De señora a señora, empanadas y no ollas.
Nada tiene al que nada le basta.
Amor comprado, dale por vendido.
Quien no ha sudado la plata, la coge y la desbarata.
Al mal hecho, ruego y pecho.
Pan para hoy, hambre para mañana.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
El pan, con ojos, el queso ciego, y el vino añejo.
Al que te puede tomar lo que tienes, dale lo que te pidiere.
Un vaso de vino añejo da alegría, fuerza y buen consejo.
El buen vino, en copa cristalina, servida por mano femenina.